Mostrando entradas con la etiqueta 09.1.Gótico arquitectura. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta 09.1.Gótico arquitectura. Mostrar todas las entradas

martes, 22 de noviembre de 2016

ARQUITECTURA GÓTICA EN FRANCIA E ITALIA.

Después de ver en este enlace las características generales de la arquitectura gótica, es momento de pasar a ver las características y obras concretas que se levantan en países como Francia (para el que además tenéis otro enlace en este blog) e Italia. Para ver le gótico inglés consultad este otro enlace y para el gótico español el siguiente.

Francia

Francia es el país del gótico por excelencia.

Para un conocimiento más detallado de las obras que vamos a mencionar pulsa en los enlaces o contempla esta presentación.



La segunda mitad del XII es ya claramente gótica en Francia. A este momento pertenecen entre otras las catedrales de Laon y París

Notre Dame de París, planta y fachada principal.


La catedral de París (Notre Dame), es el paradigma de nueva catedral gótica que se diferencia claramente de las obras románicas.
  • Es de planta basilical con cinco naves y cabecera semicircular con doble girola.
  • La fachada principal presenta un esquema tipo (llamado en H) con triple división horizontal y vertical: portadas, rosetón y arquerías, flanqueadas por las torres campanarios.
  • El crucero es de una sola nave, que sobresale en alzado, pero no en planta.
  • La cubrición se hace con bóvedas de ojiva sencilla en las naves laterales y sexpartita en la nave mayor y el crucero.
  • Se han aprovechado espacios entre los contrafuertes para abrir capillas.
Notre Dame de París, interior. Crucero, bóvedas de crucería cuatripartitas y tribunas/triforios.



El siglo XIII es la época clásica de la arquitectura gótica.

En la primera mitad del XIII las obras presentan planta similar a las precedentes, aunque se acentúa el desarrollo de la capilla mayor, que tiene por lo general dobles naves laterales. En general las bóvedas son de crucería cuatripartitas. Las fachadas siguen el esquema de las del XII. De este momento son las catedrales de Chartres, Reims y Amiens. Para un conocimiento en profundidad de la catedral de Chartres acudid a este otro artículo.

Catedral de Reims. Fachada occidental o principal. Ejemplo paradigmático de fachada del siglo XIII.


A mediados del XIII las estructuras de los nuevos monumentos no difieren esencialmente de lo fijado en la primera mitad de siglo. La novedad radica en el engrandecimiento progresivo de los huecos, con la consiguiente eliminación de los muros. Esto provoca mayor luminosidad, la absorción del triforio por las ventanas y un mayor preciosismo. En la Santa Capilla de París (Sainte-Chapelle), la arquitectura pierde su valor visual para cedérselo al vidrio y a la luz.

Interior de la planta superior de la Santa Capilla de París. Hermosas vidrieras que sustituyen al muro.


Para saber más sobre el gótico francés en este enlace.

Italia

El arte italiano mostró durante la época gótica características muy peculiares que le separan del resto del occidente europeo.
 

La intensidad de la tradición clásica contribuye a que el gótico llegue a Italia de forma tardía y que arraigue poco.

Fachada de la Catedral de Siena.



Arquitectura religiosa.finales del siglo XIII y en XIV hay una actividad notable en la construcción de obras góticas El mejor edificio gótico italiano es la catedral de Siena, maravilla del mármol, junto con la catedral de Orvieto, que sigue la disposición y policromía de la de Siena; y el proyecto de la catedral de Santa María de las flores, en Florencia (1294), cuya cúpula rematará Brunelleschi en el XV, y la basílica de Santa Cruz, en la misma ciudad.

Plaza del Palio y signoria de Siena.



Arquitectura civil. Italia es un conglomerado de estados independientes sin unidad política (repúblicas mercantiles). La burguesía, organizada en corporaciones debe celebrar sus reuniones en el ayuntamiento, palacio público o "signoria",  edificio que refleja el orgullo cívico local  como los de Siena y el Palazzo Vecchio de Florencia. Les caracteriza su disposición cúbica con empinada torre y coronamiento de almenas. Las ventanas son relativamente angostas en la parte baja, mientras que las de los pisos superiores son anchas y majestuosas. Son el anticipo de los palacios renacentistas.

Detalle de las cuatrifolias y los arcos conopiales del pórtico superior del Palacio Ducal de Venencia, siglo XV.


Durante el XV, los influjos del naciente renacimiento acaban pronto con la arquitectura gótica en Italia. Sólo Venecia y Milán se siguen enriqueciendo con obras góticas. La riqueza, el lujo de las clases ricas venecianas se desborda en suntuosas mansiones urbanas de mármoles con amplias galerías exteriores en varios pisos y uso de arcos conopiales y cuadrifolios en las tracerías. En este siglo se termina el palacio Ducal. Es muy famosa la Ca d'Oro.

La Ca d´Oro ejemplo de palacio veneciano burgués con balconada y embarcadero al canal, siglo XV. Fantasía oriental en su decoración.



La obra más insigne del gótico italiano es la catedral de Milán, comenzada a finales del XIV y que cobra un gran impulso en el XV. Destaca por el recargamiento de su decoración y su magnitud.

Catedral de Milán. Exterior y planta, siglo XV.

miércoles, 5 de noviembre de 2014

EL SEPULCRO DE DOÑA URRACA DÍAZ DE HARO. EL RETRATO FEMENINO FUNERARIO EN EL GÓTICO.

En el monasterio cisterciense de Cañas (La Rioja) hay un monumento escultórico que me ha llamado la atención por su excepcionalidad. Se trata del sepulcro de una de sus abadesas del siglo XIII, doña Urraca López de Haro, enterrada en el lugar preferente de la comunidad de monjas: la sala Capitular del convento.

El convento de Santa María de Cañas posee una iglesia con una cabecera bellísima. De una pureza gótica paradigmática. Precisamente la abadesa del sepulcro que nos atañe, doña Urraca López de Haro, es a la que se debe la construcción de gran parte del edificio.

El convento y el sepulcro de la abadesa. Datos técnicos.

El convento fue fundado en 1169 cuando el conde don Lope Díaz de Haro (IX señor de Vizcaya) y doña Aldonza Ruiz de Castro donaron a la Orden del Císter las tierras situadas en la villa de Cañas. No obstante, hasta 1170 no se trasladaron allí las primeras monjas, que provenían de un monasterio benedictino radicado en Hayuela (Fayola o Fayuela) y que cambiaron los hábitos benedictinos por los del Císter. Esta familia estuvo ligada totalmente con el monasterio y allí profesó la sobrina o la nieta -en esto no se ponen de acuerdo los investigadores- de los fundadores, la enterrada, que llegaría a ser la cuarta abadesa del monasterio (1225-1262). Con esta abadesa se comenzó a construir la iglesia, la sala capitular y las principales dependencias (cocina, cilla y comedor) y también un hospital en la villa. No es de extrañar por ello, que se la conozca como la segunda fundadora del monasterio y que la comunidad de monjas le agradeciera su dedicación con este monumento funerario.

Interior de la Iglesia, prodigio de buen gusto y de luminosidad. Fue construida hacia 1236 bajo el mandato de la propia doña Urraca.


Doña Urraca, nacida hacia 1193, tendría unos treinta y pocos años de edad cuando fue elegida abadesa y habría fallecido en 1262. Su cuerpo se conserva incorrupto dentro del magnífico sepulcro que se erigió en la sala capitular, que vemos en la foto de abajo, hoy museo del monasterio.

En la sala capitular encontramos la tumba principal en el centro, casi  apoyada en la columna central de la que parten los nervios del sistema sostenido de este espacio. A su lado también hay cuatro laudas sepulcrales de otras abadesas del monasterio, éstas sólo fueron decoradas con un báculo abacial.


El sepulcro se encuentra en un estado de conservación excelente. La obra se especula que pudiera ser de Ruy (Rodrigo) Martinez de Bureba hacia el 1270,  pero hay estudiosos que la sitúan a principios del XIV. No lleva inscripción. Está esculpida en arenisca y consta de dos piezas:
  • la losa sepulcral o tapa con la imagen de la difunta (2,45 x 0, 94 metros de ancho)
  • y la caja o urna mortuoria (2,38 x 0,88 x 0,52 metros) que se eleva del suelo sobre tres parejas de lobos.
    Un sepulcro gótico muy original.

    ¿Y qué es lo que tiene de especial esta tumba? Pues muchas cosas, que voy a pasar a analizar.

    1.- La exaltación del individuo. En primer lugar, éste es uno de los primeros sepulcros en los que se introduce novedades vinculadas con la idea de la individualidad. En el románico y aún hasta bien entrado el gótico, el tema  decorativo del monumento funerario era habitualmente un tema religioso: la Maiestas Domini con el Tetramorfos  o los temas del evangélicos de la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo. Sorprende, por tanto, que en este caso no aparezca ninguno de esos temas y que se dé todo el protagonismo a la imagen de la yacente:
    1. su figura aparece en el lecho mortuorio con el atributo de su estatus social, el báculo de abadesa,
    2. y que el tema que rodea el sepulcro en sus cuatro caras es el cortejo fúnebre y la ascensión al cielo del alma de la difunta.

    2.- Retrato funerario femenino. Lo segundo que me llamó la atención es que se exaltara de tal manera a una mujer en la Edad Media. En verdad que ésto no es excepcional y que existen otros ejemplos de la misma época e incluso familia, pero sí lo es que se ponga tanto énfasis en la importancia de su retrato y se de relevancia a la comunidad de monjas que velan en su entierro. En las destinatarias concurre la circunstancia de ser damas de alta alcurnia pertenecientes a las más destacas familias de la nobleza castellana.

    El sepulcro de otra doña Urraca López de Haro, la esposa de Fernando II y reina consorte de León. El monumento procede del Monasterio de Santa María la Real de Vileña y hoy está en el museo del retablo de Burgos. Esta doña Urraca fue la tía de nuestra difunda de Cañas. La tumba se debió realizar entre 1230-1250. Se trata de un precedente de inferior factura al que analizamos.


    Analicemos la obra.

    La representación se caracteriza por la idealización de la yacente. La imagen de su rostro es convencional, puesto que no pretende plasmar los rasgos particulares de la abadesa y sí mostrar un gesto bello y sereno a la espera de la resurrección. Hasta parece sonreír y estar con los ojos abiertos. La idea es que la difunta despierta a la otra vida y por ello tiene los ojos abiertos a la luz perpetua. Si el rostro es ideal, la indumentaria está, en cambio, cuidadosamente detallada.

    Lleva en la cabeza una toca y un velo de muchas capas. El hábito es sencillo, de anchas y largas mangas que aparecen recogidas. Del cuello cuelga un rosario, cuyas cuentas sostiene entre los dedos de una de su mano derecha, mientras que la izquierda porta el báculo que denota su condición de abadesa. La parte superior del mismo es curiosa porque aparece la figura enroscada de un dragón.

    La figura está flanqueada a la altura de los hombros por ángeles con incensarios. El humo de incienso (propio de Dios) es esparcido por estos ángeles turiferarios, para que el alma de la abadesa ascienda bien acompañada a los cielos. A sus pies hay tres religiosas sentadas en un tamaño jerárquicamente inferior que también ayudan con sus oraciones a que suba al cielo. Hay también una serpiente y una paloma, los símbolos utilizados por Jesucristo para señalar cual había de ser el comportamiento de sus discípulos: "Sed prudentes como serpientes y sencillos como palomas" (Mt. 10,16).


    La urna funeraria está sostenida por seis lobos, emblema de la estirpe de los López de Haro.

    En los cuatro costados se representan diversas escenas:

    En el lateral izquierdo, vemos el funeral de la difunta: el cortejo fúnebre formado por un total de 26 personajes, además del féretro. El oficiante de las exequias, que posiblemente se celebren en la misma abadía, es un obispo con mitra y báculo, como corresponde a la dignidad de la finada. Le siguen otros obispos y abades masculinos reconocibles por sus báculos y cabezas tonsuradas. Delante de la comitiva de oficiantes está el sepulcro y los acólitos que sostienen distintos objetos de culto: el libro de oraciones, un incensario, un hisopo, una cruz y cirios.

    Sobre la caja aparecen varios hombres mesándose los cabellos y lamentándose. Uno de ellos es tonsurado.  Este conjunto el plañideros contrastan por su actitud con el resto de personajes y recuerda viejas costumbres paganas. Podrían ser los familiares masculinos de la difunta. Estos ruidosos llantos y manifestaciones de dolor se complementan con las laceraciones de las mejillas de las mujeres (¿dueñas?) y hombres nobles que aparecen detrás vestidos con elegantes sombreros altos.

    A continuación de este grupo aparece un conjunto de religiosos de las órdenes mendicantes en el papel de dispensadores de los últimos auxilios a la difunta. Son franciscanos, por el cordón con nudos que llevan al cinto, y dominicos. La presencia de estos frailes, que acompañan desde el lugar del duelo hasta la deposición del cadáver en la tumba, nos habla de la importancia progresiva de estas órdenes, recientemente fundadas, que vienen a sustituir a las órdenes monásticas.

    En el lado derecho, un cortejo de 11 monjas que representan a la comunidad de monjas bajo el mandato de la abadesa Doña Urraca recién fallecida. La priora recibe el pésame del obispo pero con la mano cubierta por la manga de su hábito, para evitar el contacto carnal con el hombre, aunque sea un religioso.

    También vemos monjas que lloran apesadumbradas la muerte de su abadesa, pero sus gestos distan mucho de las plañideros y familiares que hemos visto en el otro lado del sepulcro, puesto que éstas como mucho se limitan a secar sus lágrimas con la manga del hábito. Aunque no todas están pendientes de la ceremonia. La última monja de la comitiva vuelve la cabeza hacia atrás y sonríe pícaramente a un monje que posiblemente le ha pisado el hábito con el báculo. La anécdota relaja la trascendencia de la escena.

    A los pies del sepulcro se representa la subida al cielo de la abadesa. El alma de la monja ha adquirido la forma de niña desnuda. Su cuerpo ingrávido es elevado a los cielos por dos ángeles que la recogen en una tela. La imagen me recuerda, salvando las distancias, la imagen pagana de Venus saliendo de las aguas del Trono Ludovisi, siendo recibida por sus criadas.


    En la cabecera, cinco figuras con escenas de difícil interpretación: una monja que da consuelo a otra monja niña o novicia; una tercera que lleva en sus manos un libro y una cuarta que se arrodilla ante la figura de San Pedro que lleva en sus manos las llaves del cielo.


    Todavía la representación de la difunta es tradicional, pero en dos siglos llegaremos al culmen de la estatuaria funeraria gótica en nuestra península, los sepulcros esculpidos por Gil de Siloe en la Cartuja de Miraflores.

    ++++----++++

    Más sobre escultura gótica en este blog.

    viernes, 10 de octubre de 2014

    LA ARQUITECTURA GÓTICA ESPAÑOLA HASTA EL SIGLO XIV. EDIFICIOS RELIGIOSOS: IGLESIAS Y MONASTERIOS.

    Los primeros ejemplos de arquitectura gótica en la península ibérica se vieron a finales del siglo XII y primeros años del siglo XIII con los grandes monasterios fundados por la Orden del Císter que aportaron los nuevos conceptos arquitectónicos que conocemos como gótico cisterciense. En aquel entonces la península se encontraba dividida en varios reinos: los de Castilla y León, la Corona de Aragón, Navarra, Portugal y los reinos islámicos, que a partir de la primera mitad del siglo XIII se reducen al reino de Granada.

    El Cister en España.

    Los monjes cistercienses, como había ocurrido con la orden del Cluny, disfrutaron de una casi ilimitada protección real y pudieron levantar numerosos monasterios. En 1131 Alfonso VII de Castilla se dirigió a San Bernardo para obtener el envío de monjes que introdujesen en su reino la reforma del Císter. Destacan los de Moreruela(Zamora), copia directa del de la casa madre en Claraval, y el de Santa María de la Huerta (Soria) y de las Huelgas (Burgos). Éste, fundado por Alfonso VIII y su esposa doña Leonor de Lancáster, en las afueras de Burgos, se convirtió en el panteón de los reyes castellanos, como antes lo había sido la colegiata de San Isidoro de los leoneses.

    Monasterio de Moreruela, Zamora, siglo XII. Tres imágenes: maqueta con reconstrucción del conjunto y ruinas exteriores e interiores de la iglesia.

    También en Cataluña, Ramón Berenguer IV, en 1149, llama a los monjes del Císter para fundar, ligados a la última etapa de la reconquista catalana, los monasterios de Poblet y Santes Creus (Tarragona). El primero sirvió también de panteón real de los monarcas de Aragón, sustituyendo al de Ripoll, que lo había sido de los condes catalanes. En Aragón hay que recordar los monasterios de Rueda y de Piedra. En Navarra el de la Oliva.

    Los monasterios cistercienses yuxtapusieron fórmulas de la tradición románica con nuevas aportaciones arquitectónicas.

    Características del gótico cisterciense. Santa María de la Huerta, Soria. Exterior, claustro y refectorio.

    A ellos se deben ante todo:
    1. El uso del arco apuntado.
    2. Las bóvedas de crucería sencillas de nervios sin fascicular.
    3. La pobreza decorativa interior y en fachada.
    4. El sentido colosalista de las proporciones.




    Catedrales levantadas entre el románico y el gótico cisterciense.

    Algunas catedrales, como las de ZamoraLérida y Tarragona, se dejan influir por este estilo cisterciense y apuntan ligeramente sus arcos de las naves principales.

    El caso de la catedral de Ávila es especial. Comenzada por el maestro francés Fruchel o Eruchel en 1172 presenta una amplia cabecera con capillas radiales escondidas como nichos en el espesor del muro y doble girola, integrado todo ello en una especie de enorme torre semicircular incorporada a las murallas defensivas de la ciudad.

    Catedral de Ávila. Puerta principal y cabecera.

    También se observa esa transición en la catedral de Sigüenza (Guadalajara) y en la de Ciudad Rodrigo(Zamora).

    El gótico en Castilla durante el siglo XIII. Las grandes catedrales de influencia francesa.

    Las verdaderas características de la arquitectura gótica llegan a través de constructores franceses y de las catedrales castellanas comenzadas a comienzos del siglo XIII: las de BurgosToledo y León.

    El maestro Enrique, de origen francés, interviene en la de Burgos y León dejando improntas en las plantas y en el alzado interior que recuerdan a la francesa de Bourges y de Amiens, mientras que el diseño de la fachada principal y de los arbotantes están relacionados con el más puro estilo gótico francés de las grandes catedrales deParís y Reims. No hay que insistir mucho en sus características puesto que responden al modelo francés que ya conocemos por otros artículos de este blog: tres naves cortadas por un crucero con portada en cada extremo, girola, claustro y dos grandes torres en los pies. Los pilares cruciformes se estilizan y las tribunas no existen dejando más espacio a las vidrieras que inundan con luz mágica el interior.

    Catedral de León, fachada de occidente. Siglo XIII.

    Catedral de León interior. Bóvedas sencillas, triforios y vidrieras.

    La catedral de Toledo se erigió siguiendo el esquema general de Notre Dame de París: cinco naves de alturas escalonadas más crucero, que no sobresale del conjunto en planta, y doble girola, siendo, por tanto, su planta del tipo llamado de salón. Posee capillas entre los contrafuertes.

    Catedral de Toledo, planta y vista aérea.

    También el siglo XIII se fundaron las catedrales de CuencaBurgo de Osma y Tuy en Castilla y Tarazona yValencia en la Corona de Aragón.

    Las grandes catedrales de la Corona de Aragón en el siglo XIV.

    Muy diferente del modelo francés es el concepto de iglesia que se desarrolla, sobre todo a partir del siglo XIV, en Cataluña, Baleares y Reino de Valencia al amparo del comercio por el Mediterráneo. En él se impone unas características de gran personalidad, que aunque ya he repasado en otro artículo de este blog merece la pena recordar para compararlas con las del gótico francés.

    Santa María del Mar, Barcelona. Pilares y bóvedas.

    1. 1. Predomina la horizontalidad frente a la verticalidad.
    2. 2. La planta atiende a ser de salón y se va buscando la creación de un gran espacio diáfano.
    3. 3. Los muros cobran una gran importancia, calándose únicamente con ventanales pequeños.
    4. 4. La diferencia de altura entre las naves laterales y la central es muy escasa, creándose un magnífico efecto de gran espacio en altura.
    5. 5. Los pilares se estilizan como esbeltas columnas octogonales, a menudo sin columnas adosadas.
    6. 6. Los contrafuertes se aprovechan para instalar capillas laterales.
    1. 7. Los arbotantes y los pináculos, cuando no faltan por completo, son pequeños y generalmente invisibles.
    2. 8. Las torres son con frecuencia únicas y se alzan como prismas rematadas en terraza, brindando más aspecto de torreones de defensa que de campanario.
    3. 9. En las portadas se busca la limpieza del trazado geométrico y las molduras más que la decoración escultórica, lo que influirá en las construcciones civiles.
    Entre las catedrales catalanas de la época, figura la de Barcelona, cuyas dos torres sobre los brazos del crucero escasamente acusado y el cimborrio, colocado excepcionalmente a los pies, se interpretan como un simbolismo de los clavos de Cristo.

    Catedral de Gerona.

    En la de Gerona que se inició con una cabecera muy parecida a la de Barcelona, su constructor, el maestroGuillem Bofill, para no interrumpir el culto y en un alarde que fue calificado de locura en su época, tuvo la genialidad de concluir el enorme templo con una única nave que absorbiera el ancho de las tres tradicionales. El espacio creado tuvo que cubrirse, por tanto, con las mayores bóvedas de crucería del gótico español, bóvedas cuatripartitas simples que abarcaban los 23 metros de ancho de la nave, a una altura de 34 metros.

    Catedral de Palma de Mallorca, interior y planta.

    La tercera gran catedral es la de Palma de Mallorca, cuya cabecera aprovecha una primitiva capilla levantada por el conquistador de la isla, Jaime I de Aragón. Las naves laterales son muy estrechas y sirven de contrafuerte a la central, de gran anchura y altura  (42 metros), apoyada en sencillísimos pilares, provocándose así en el interior del templo una impresión de ingravidez y de dominio del espacio de una elegancia inolvidable. El ábside, que es la antigua capilla, acaba en cabecera plana y sin girola y al ser más bajo que la nave central permite incluir sobre él un gigantesco rosetón que domina la iglesia desde la cabecera.

    Monasterio de Pedralbes, Barcelona. Siglo XIV.

    Durante este periodo, se construyeron también otras iglesias muy importantes. Sólo en Barcelona, merecen citarse las del PinoSanta María del Mar y la del Monasterio de Pedralbes, así como la capilla de Santa Águeda, anexa al Palacio Mayor.

    sábado, 4 de octubre de 2014

    LA IGLESIA DE SANTA MARÍA DEL MAR DE BARCELONA. EJEMPLO DE GÓTICO CATALÁN DEL SIGLO XIV.

    El siglo XIV es tan glorioso para la arquitectura del  levante peninsular como pobre para el resto de la península y de Europa. En Cataluña especialmente se desarrolla un estilo que contrasta por su peculiaridad  con el gótico francés y castellano y que podemos denominar gótico mediterráneo. Aunque técnicamente esta arquitectura utiliza los mismos elementos estructurales -bóvedas de crucería y arcos ojivales-, presenta, en cambio, una diferente concepción del espacio y del volumen.

    Imagen en 3d de la iglesia y su entorno en Google Earth.

    Veamos sus características a través de uno de sus edificios más bellos y paradigmáticos, la iglesia de Santa María del Mar de Barcelona.

    Ficha técnica.

    AutorBerenguer de Montagud y Ramón Despuig.
    Fecha: se comienzan las obras en 1329 y se terminan en 1383.
    Lugar: Barrio de la Ribera, Barcelona.

    La construcción de la "catedral del mar", como popularmente es conocida duró tan solo sesenta y tantos años, y en ella colaboraron todos los gremios e instituciones de la ciudad relacionados con el puerto en un momento de máximo desarrollo de la actividad marítima y comercial de Barcelona.


    Grabado de 1842, sacado con daguerrotipo, que muestra que la iglesia apenas ha sufrido transformaciones fruto del neogoticismo del siglo XIX. De España, Obra pintoresca en Láminas. Cataluña, 1842, texto de Francisco Pi y Margall.

    Características del exterior.

    El conjunto ofrece una sensación de equilibrio y armonía que deriva tanto de la combinación armoniosa de líneas y proporciones como de su austeridad.
    • Se trata de un espacio de formas depuradas que se cierra al exterior. Los muros son lisos y sus fachadas se trazan con gran simplicidad. El predominio  del muro sobre el vano le da un aspecto robusto y macizo. La razón puede ser tanto para limitar la entrada del excesivo sol mediterráneo como para servir de edificio defensivo en caso de ataque, ya que estaba justo en el barrio portuario. 
    • Las ventanas son estrechas y alargadas.

    • La fachada occidental o principal es la más decorada con una imponente puerta abocinada, que sin embargo apenas recibe escultura y algunas molduras y tracerías arquitectónicas. Lo más notable tal vez sea el remate del gablete con un florón. El rosetón, reconstruido en el siglo XV,  queda enmarcado entre dos contrafuertes lisos.

    • Son característicos del gótico catalán los campanarios de planta octogonal de tamaño pequeño. Nuestra iglesia posee dos, cuya forma recuerdan los pilares del interior. Pese a su esbeltez y ser el elemento vertical que apunta al cielo, la impresión es de horizontalidad por las marcada líneas de imposta a la altura del dintel de la puerta y de la techumbre de las capillas laterales.
    • Otro rasgo muy típico del gótico catalán es la ausencia de agujas y arbotantes, así como de cimborrio.

    Características del interior y de la planta  de la iglesia.

    Si la sensación externa es la horizontalidad , el interior, en cambio, con pilares de tan sólo 18 metros, transmite una sensación de verticalidad y amplitud total. Esa sensación se consigue gracias a los siguientes recursos:
    • La planta se compone de tres naves sin crucero y con un deambulatorio. Un modelo está a caballo entre el habitual  de tres naves y el denominado "de salón".

    • Si en Chartres, por poner un ejemplo ya visto, existe una acusada diferencia entre la altura de la nave central y las laterales, aquí las tres naves tienen similar altura (1/8 menos). Al final sus dimensiones son de 32 metros la central y 26 las laterales. En la diferencia de altura se abren pequeños rosetones. También recibe luz de las naves laterales y, sobre todo, del rosetón de la fachada. No tiene ni siquiera el reducido triforio que puede aparecer en otras iglesias catalanas de la época.

    • La nave principal comprende cuatro tramos cuadrados cubiertos por bóvedas de crucería simple. La amplitud de estas bóvedas y el espacio creado causaron sensación. La anchura de soporte a soporte  es de 13 x 13 metros, dimensión sólo superada por los 23 metros de la nave única de la catedral de Gerona. La génesis de este gran espacio ya se encuentra en el sistema de los edificios construidos a principios del siglo XIII, con arcos diafragmáticos apuntados con cubierta de madera como los utilizados en el dormitorio del monasterio de Santes Creus.
    Dormitorio comunal del monasterio de Sante Creus, Tarragona, s. XIII.

    • Las naves laterales también se rematan con bóvedas de crucería aunque con una clave más sencilla. También tienen cerca de 13 metros de lado por 7,5 metros de profundidad. A través de ellas llega la iluminación principal del edificio. Los contrafuertes se aprovechan para instalar entre ellos tres capillas laterales por cada tramo. El muro se lleva hasta el fin de estos, no sobresaliendo en planta.

    • Los soportes interiores son 8 pilares muy delgados de sección octogonal. La anchura entre los intercolumnios es de 13 metros. Son lisos, sin molduras, casi sin basa y con capiteles de ornamentación muy sencilla. Esta austeridad contribuye a la impresión de espacio desahogado.  En la girola aparecen más juntos para poder repartir mejor el peso de la cubierta, convirtiendo el presbiterio en un singular bosque de palmeras de piedra. Desde el punto de vista estético, el punto más emocionante lo constituye la luz filtrada por entre estos soportes de la girola.

    • Las amplias y equilibradas proporciones del templo provienen de una voluntaria precisión geométrica que toma como medida el cuadrado, como podemos apreciar en la imagen siguiente. Nótese la proporcionalidad y relación de todas las partes. Se puede decir que en este templo se conjuga de una manera perfecta la racionalidad geométrica y la espiritualidad de la época.
    Sección longitudinal y transversal de la iglesia de Santa María del Mar. Relación proporcional y geométrica del edificio.

    Otros edificios góticos de la Corona de Aragón de los siglos XIII a XV.
    1. Catedrales de BarcelonaGeronaPalma de MallorcaManresa y Tortosa.
    2. Iglesias de BarcelonaSanta Maria del Pinocapilla real de Santa Águeda e iglesia del monasterio de Pedralbes.
    3. Iglesia de Santa Catalina de Valencia.
    4. Palaciosde la Almudaina (Palma de Mallorca), Palacio Real Mayor (Perpiñán)Palacio Real y Salón del Tinell de Barcelona y Palacio de la Generalitat.
    5. Otros edificios civilesReales Atarzanas de Barcelona; lonjas de Valencia y Mallorca.
    Véase también.