Mostrando entradas con la etiqueta 11.2.2. Barroco escultura España. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta 11.2.2. Barroco escultura España. Mostrar todas las entradas

jueves, 2 de octubre de 2014

ARQUITECTURA Y ESCULTURA BARROCA. DIEZ OBRAS Y DIEZ INSPIRACIONES. COMENTARIOS ARTÍSTICOS.

Observa las diez imágenes de este Slide sobre arquitectura y escultura barroca.

¿En qué consiste esta vez el juego?


1.- Reconecer el autor y la obra de cualquiera de las diez imágenes del Slide.
2.- Relacionarla con OTRA obra DE OTRO artista de cualquier tiempo o estilo que nosotros creamos que necesariamente haya podido influir en la que aparece en el Slide o que simplemente guarda una cierta semejanza de estilo.
3.- Hacer un pequeño comentario de porqué se relacionan las obras. Deberás dar al menos una razón  argumentada. Me importa el razonamiento, por lo que no daré por correctas aquellas contestaciones que no sean convincentes, aunque se reconozca la obra inicial.

Ejemplo.
Imaginemos que en el Slide tuviéramos la siguiente imagen, que reconozco y que quiero comentar.


Mi repuesta podría ser la siguiente.
"1. Autor: G.L. Bernini, El rapto de Proserpina. 1621
2. Artista y obra que pudieron servir de inspiración: Gian Bologna, El rapto de las Sabinas. 1583
3.- Razón de la relación en este caso es muy evidente. El tema mitológico les permite a los dos artistas representar unaescena de violencia, movimiento y desnudo. Se busca que el espectador rodee la obra para contemplarla en su totalidad.Gesticulación teatral. Composición helicoidal o línea serpentinata..."




Condiciones habituales del juego.

1.- Un comentario por persona, salvo los tres primeros aciertos que tendrán una segunda oportunidad o comodín.
2.- La puntuación a efectos de control será de 0,5 puntos en todas las contestaciones que se acepten como correctas.


IMÁGENES DESVELADAS

Borja, has sido el primero pero no has acertado con la obra del Slide. Otra vez será.
Rebeca sí ha acertado con el reconocimiento y ha encontrado una relación lógica. Este es su comentario.

"Imagen 3 Tumba de Urbano VIII por Bernini 
Inspiración: Tumba de Lorenzo de Medici por Miguel Ángel 
En este caso, la inspiración es clara, ambas son capillas que hacen la veces de tumba de dos personajes importantes, la de Miguel Ángel es la de Lorenzo de Medici y la de Bernini el papa Urbano VIII. Vemos la inspiración en la disposición triangular de las figuras y en los dos personajes que franquean a cada lado la capilla y el personaje central, la figura deUrbano VIII, que aparece vivo y sentado, igual que el Lorenzo de Miguel Ángel."





Efectivamente las acerca la composición y el sentido ensalzador de los personajes enterrados, pero les diferencia también mucho. Bernini combina mármoles de colores y bronce con distinto grado de bruñido para hacer más ornamental su tumba; tambien hay diferencias en  el movimiento y en la expresividad de las figuras, sobre todo de los enterrados; el detalle del esqueleto escribiendo el epitafio es un elemento morboso que encaja plenamente en la mentalidad barroca...

---

Alma ha descifrado otra imagen.

"Imagen 1 El David de Bernini 
Inspiración posible: el David de Miguel Ángel.
Razón: La temática, como es evidente, es la misma, y el modelo humano es muy parecido en ambas obras, cambia tal vez la rotura de esa serenidad del renacimiento en el rostro y la postura atacante del David de Bernini, pero ambos comparten temática, modelo y material (el mármol)"





Bien visto. Les une el tema y el material, pero luego hay un abismo en el espíritu creativo. Es como comparar una obra de la Grecia Clásica y otra del Helenismo. Así es la cercanía entre el Barroco y el Renacimiento.

---

Lorena ha sido la tercera en acertar una de las imágenes y, por tanto, en ganarse un comodín.

"Imagen 8
El autor es Teodoro Ardemans 
Palacio de la Granja Segovia
Se asemeja con el palacio de Oriente de Madrid perteneciente al autor Filipo Juvara. Se puede decir que el autor de esta obra se basó en la misma estructura que el palacio madrileño, pero más pequeño, ya que fue una residencia veraniega. Ambos palacios tienen las fachadas principales muy parecidas, lo único que cambia es el color de cada una. El palacio de Segovia no tiene los tres pisos como los tiene el de Oriente. Además el palacio de la Granja, tiene una balaustrada, como el de Madrid."

El Palacio de la Granja, el palacio de Oriente de Madrid y el palacio de Versalles.




Si tienen tanta semejanza es porque ambos se inspiran en el palacio de Versalles de Mansart con sus fachadas luminosas y sus jardines y fuentes. Es el ejemplo de la continuidad de la arquitectura de los Borbones franceses más allá de sus fronteras y en el siglo XVIII.

--

Lorena hace buen uso de su comodín y resuelve.

"Imagen 2 Casa de la Villa (hoy en dia antiguo ayuntamiento de Madrid)
Su autor es Juan Gómez de Mora.
Esta obra la relaciono con el palacio ducal del duque de Lerma cuyo autor es Francisco Gómez de Mora. Ambas obras pertenecen al Barroco. Las relaciono porque la casa de la Villa tiene la misma estructura que el palacio ducal. Ambos tejados son de pizarra y con dos chapiteles a los lados. Además los dos edificios están basados en palacios de los Austrias".





Es la arquitectura palacial de los Austrias de los siglos XVI y XVII que podemos ver en el Renacimiento desde el Alcázar de Toledo de Covarrubias, pasando por El Escorial de Juan de Herrera y, por su puesto, en el Barroco en estos dos ejemplos que tú refieres, así como en el Alcázar de Madrid o en el palacio del Buen Retiro.

viernes, 26 de septiembre de 2014

LA ESCULTURA BARROCA ESPAÑOLA. CARACTERÍSTICAS. LA OBRA DE GREGORIO FERNÁNDEZ, JUAN MARTÍNEZ MONTAÑÉS, FRANCISCO SALZILLO Y OTROS ESCULTORES DE LOS SIGLOS XVII Y XVIII.

En la siguiente presentación podrás estudiar las características más peculiares de la escultura barroca española, poniendo el acento en la imaginería religiosa. Hay una atención especial a la obra de Gregorio Fernández, Juan Martínez Montañés y Francisco Salzillo, entre otros autores. También se comenta un retablo (el de Pedro Roldán para el Hospital de la Caridad  de Sevilla), ya que esta presentación escénica de nuestra escultura es una singularidad muy hispana. Al final hay un capítulo sobre la escultura profana generada para la monarquía de los Austrias y de los Borbones.



La escultura española tiene su mayor esplendor en el siglo XVII. En toda Europa adquieren renombre nuestras  imágenes religiosas policromadas (imaginería) y talladas en madera. Durante este siglo pasarán, de un naturalismo clásico a principios de la centuria, al más exaltado barroquismo, ya en la segunda mitad.

Destaca en Castilla el escultor Gregorio Fernández, autor de imágenes llenas de dramatismo, al que ya hemos estudiado comparándolo con el italiano Bernini. Sus Cristos y pasos de Semana Santa, con sus versiones de La Piedad y de la Dolorosa, son sus mayores aciertos. También destaca como generador de nuevos modelos de santos populares y recién canonizados como Santa Teresa y San Ignacio de Loyola . Sus retablos son muy apreciados y será objeto de un artículo especial, aunque aquí se puede ver su obra más notable, el retablo del convento de Las Huelgas en Burgos.

La escuela sevillana está representada principalmente por Juan Martínez Montañés, escultor que ejerce un papel muy influyente en Andalucía. Su estilo se distingue por la serenidad y el equilibrio de sus esculturas. Sus Cristos emanan emoción sin recurrir al exceso trágico y sus santos y Virgen Inmaculada también dejarán modelos a seguir. A su muerte dejó en marcha un gran taller del que salieron numerosos y excelentes discípulos como Juan de Mesa, escultor de imágenes procesionales de gran impacto como la de Jesús del Gran Poder. Saliendo de la  escuela de Montañés pero trabajando en Granada hay que destacar a Alonso Cano y su discípulo Pedro de Mena, ambos destacan por la delicadeza de sus figuras y su actitud contemplativa.

En el siglo XVIII, con la nueva dinastía de origen francés, podemos señalar dos corrientes contrapuesta: la que continúa la imaginería popular y la que apuesta por un barroquismo italo/francés.
La tradición imaginera tuvo su mejor expresión en el murciano Francisco Salzillo. Sus pasos de Semana Santa como La Santa Cena, La Oración en el Huerto o el Cristo amarrado a la columna tienen un espíritu teatral que encajan más en la gesticulación italiana que en el naturalismo hispano.
La monarquía va a ser mecenas de la escultura, pero tanto los austrias como los borbones prefieren a escultores italianos y franceses antes que a los escultores locales. Para el retrato ennoblecedor y ecuestre se recurre a Bologna, Tacca o Michel. Los borbones imponen un gusto francés de representaciones en plomo, bronce y mármol de escenas  mitológicas o ensalzadoras de la monarquía, que decoran fuentes, parques y crestería de los palacios de La Granja en Segovia y de Oriente en Madrid.

LA ESCULTURA BARROCA ITALIANA Y ESPAÑOLA DEL SIGLO XVII. CARACTERÍSTICAS COMPARADAS DE LAS OBRAS DE GIAN LORENZO BERNINI (1598-1680) Y DE GREGORIO FERNÁNDEZ.(1575-1636).


En este artículo vamos a comparar la obra de los que sin duda fueron los escultores más influyentes del Barroco, Gian Lorenzo Bernini y Gregorio Fernández.  Fundamentalmente les une un espíritu místico y un afán por expresar a través de sus imágenes su vitalidad. No buscan como objetivo principal, como hacía el Renacimiento, plasmar la belleza o el equilibrio sereno , sino crear situaciones dramáticas que conmuevan al espectador para que no se sienta indiferente ante sus obras.

Contextos geográfico-urbanos y repercusión internacional.

Los dos escultores pertenecen a dos mundos distintos:

  • - Bernini trabajará la mayor parte de su vida en la cosmopolita Roma del siglo XVII. Allí muy pronto entrará en el círculo del papado, sus principales mecenas, junto con la aristocracia romana. Pero también viajará a la hegemónica Francia, donde Luis XIII y luego Luis XIV, le ofrecerán atractivos encargos. Al realizar sus obras en  el lugar principal del cristianismo y luego en el influyente París, conseguirá que su obra tenga una repercusión internacional.
  • - Gregorio Fernández, en cambio, apenas saldrá de Valladolid, una ciudad que durante los primeros años del siglo XVII fue la capital del Imperio Español. Su trabajo es para la monarquía de Felipe III y Felipe IV, para el duque de Lerma y otros aristócratas castellanos, pero sobre todo, para la “España monástica”: cofradías, y congregaciones religiosas como los carmelitas, los jesuitas y los franciscanos. Su repercusión, por tanto, queda relegada al ámbito español e hispanoamericano.

Formación e influencias de artistas anteriores.

-Bernini tiene la oportunidad de conocer de primera mano la obra de Miguel Ángel, que le dejará huella en el modelo humano, el movimiento interno de sus figuras y en la concepción de que la labor del escultor y del arquitecto debe ser simbiótica (capilla del sepulcro de los Médicis).


Otro escultor tan influyente para él como Miguel Ángel, es Giovanni Bologna , sobre todo es clave para entender sus obras de juventud, que es su inspiración en los temas mitológicos. La colección de escultura grecorromana que posee el Papa en el Vaticano, con el Laoconte en primer término, fue otra escuela en donde recoger ideas.



- Gregorio Fernández. También se reconoce deudor de Miguel Ángel y de Bologna,


pero además incorpora la tradición de imaginería hispana del siglo anterior. Admira a los escultores como Juan de Juni (Santo Entierro) 


y Diego de Siloe (Cristo atado a la columna), que mejor han expresado el dramatismo en sus figuras.


Materiales y forma de trabajarlos.

-Bernini. Es fiel a la tradición clásica e italiana de utilizar exclusivamente el mármol y el bronce. Aunque lo hace de una manera muy peculiar, jugando con el cromatismo de los materiales. No es extraño encontrarnos con imágenes con mármoles de distintos colores o con distinto acabado para generar efectos cromáticos, de texturas o de calidades. El bronce también lo bruñe para obtener dos colores contrastados del mismo. Los dos materiales pueden aparecer en el mismo conjunto escultórico y con ellos es capaz de materializar elementos etéreos que otros escultores anteriores no se atrevieron como las nubes o los rayos de luz.

Bernini. Transparente de San Pedro. Mármoles, bronces y vidrio.


- Gregorio Fernández. trabaja la madera, fundamentalmente de pino, a la que luego policroma personalmente. El color es tan acertado que acentúa el realismo y el patetismo de sus figuras. En el policromado hay dos aspectos diferentes. La coloración de las carnes, el encarnado, que se realiza en colores mates dando color cerúleo a los cadáveres o tumefacto a los golpes… y el estofado, que consiste en cubrir primero la superficie de los ropajes con láminas de oro para después pintar encima; finalmente se rasca para dejar relucir el oro en bordados de filigrana, confiriendo luminosidad y lujo a la figura. Para conseguir efectos más contundentes y expresivos también introduce materiales no escultóricos como mantos de tela, cuerdas, coronas de espina, pelo natural, joyas, dientes de marfil, corcho para resaltar las heridas sucias e incluso uñas hechas con asta.

Gregorio Fernández. Detalle de la Adoración de los pastores.1615. Monasterio de Las Huelgas,Valladolid. Madera policromada y pan de oro.



Temática.

Ambos, como hombres religiosos y de su época, pusieron gran empeño en representar los temas religiosos que les exigían sus mecenas de la Iglesia. Estos temas son claramente contrarreformistas, es decir, imágenes u escenas hechas con la intención propagandística de conmover al cristiano o al que contempla. la obra. Sin embargo,

- Bernini también abordó el género mitológico y el del retrato, tanto en su faceta de retrato áulico como de retrato funerario. Cuestión aparte es su producción de esculturas fuentes con la que decoró muchas plazas de Roma.

Bernini. Detalle de la fuente de los cuatro ríos en la Plaza Navona de Roma.



- Gregorio Fernández sólo tratará el género religioso. En concreto se especializa en temas de la pasión de Cristo donde pretende mostrar el lado humano de Cristo como ser doliente y mortal (Cristos en la cruz, Cristos yacentes, Cristos torturados) , de la virgen como intercesora de los hombres ante Dios (primer modelo de la Inmaculada Concepción, la Dolorosa, la Piedad), y de la vida de los santos y sus martirios ejemplos que han de servir de guía a los cristianos. (primero en representar a Santa Teresa o San Ignacio de Loyola).

Gregorio Fernández. Cristo muerto yacente, 1627.



Sus modelos humanos. Tratamiento de la anatomía, del rostro y de los paños.

- Para Bernini la pasión de la escena debe acentuarse en los rostros y en el cuerpo. Su rostro ha de mostrar el “pathos” helenístico, es decir, la pasión, el dolor, el gozo, la pena, la esperanza… los sentimientos. El cuerpo debe acompañar con movimiento estos sentimientos. Muy importante precisamente para crear esta sensación es el uso de paños de bruscos pliegues que provocan juegos visuales de claroscuros.

- Gregorio Fernández anhela representar cuerpos bellos, de anatomías perfectas. Sus desnudos de Cristo son excepcionales, pero su belleza se contrarresta con los impactantes estigmas de la pasión: llagas abiertas, cuerpo tumefactazo por los golpes, sangre coagulada. Los rostros expresan dolor sincero y sufrimiento. También juega con unos paños muy acartonados para acentuar el mensaje con luces y sombras.

Comparación de los dos artistas ante el tema de la muerte.



Marco escenográfico.

-Bernini es un escultor muy preocupado por el efecto teatral, que ya se apuntaba desde el manierismo. Crea un escenario altar donde se combina la arquitectura, la escultura y el teatro a través de la luz. La iluminación selecciona aquello que más interesa al artista.


- Gregorio Fernández también da importancia al lugar donde se instalan sus obras, pero cuando lo hace para una capilla busca una impresión intimista, individual, no con la grandilocuente puesta en escena de Bernini, sino una figura solitaria de un cadáver apenas entrevisto hasta el último momento. Frente a esta forma de representar también es capaz de crear grandes retablos narrativos. Sin embargo, el verdadero escenario está en la calle, donde son exhibidos sus pasos procesionales. Allí la masa popular participa en el drama conmoviéndose y exteriorizando de una forma exaltada el sentimiento religioso ante el paso de sus imágenes.

Otros rasgos artísticos barrocos.

- Movimiento. En la obra de Bernini las figuras se mueven buscando diferentes visiones, como ya era común en Italia desde que Miguel Ángel indaga sobre el retorcimiento y la línea serpentinata. Tal vez el movimiento es más intenso, es más pleno, y se acentúe al utilizar ropajes agitados y ondulantes.

Bernini. Apolo y Dafne.


A Gregorio Fernández no le interesa tanto el movimiento, salvo el que genera al retorcerse la propia figura sobre sí misma o la actitud grandilocuente de algunas de sus vírgenes y sayones de los pasos procesionales.

Gregorio Fernández. Mater Dolorosa.


- Composición. En Bernini y Fernández predominan las composiciones abiertas de líneas diagonales o en aspa tan propias también de la pintura barroca.



Hasta aquí la comparación de estos dos genios de la escultura del Barroco, en otros artículos ya habrá tiempo de reflexionar sobre sus obras