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domingo, 27 de marzo de 2016

LOS OBELISCOS EGIPCIOS. LA AVENTURA DEL OBELISCO DE RAMSES II EN LA PLAZA DE LA CONCORDIA DE PARIS.

La conocida y bella plaza de la Concordia de París fue creada bajo el reinado del monarca Luis XV, a mediados del siglo XVIII, como un símbolo del absolutismo monárquico de los Borbones en la ciudad.

La plaza de Luis XV planificada desde 1753 y construida, según el proyecto de  Ange-Jacques Gabriel, hacia 1771. Articulaba el paso entro los jardines de las Tullerías y los Campos Elíseos. Al fondo, la iglesia de la Madeleine y en el centro la estatua ecuestre de Luis XV, el promotor de la obra.


Sin embargo, durante la Revolución francesa, será uno de los lugares preferidos por las fuerzas revolucionarias para exhibir propagandísticamente su poder. Sin ningún pudor la Revolución hizo del lugar el "altar de sacrificios" del "Nuevo Régimen", sobre todo cuando la guillotina sustituyó a la estatua ecuestre del rey que la presidía. Allí fueron ejecutados Luis XVI y María Antonieta y otras 1.119 personas, entre ellas el mismo M. Robespierre, durante el período del Terror y en las jornadas siguientes al golpe de Termidor.

La ejecución de Luis XVI el 23 de enero de 1793 en la plaza, rebautizada como plaza de la Revolución. El pedestal se erguía vacío, sin la estatua del rey que ya había sido derribada.


Pasados estos episodios de violencia se decidió rebautizar la plaza como «Plaza de la Concordia», como un intento de reconciliación entre los franceses. Varias décadas después, bajo un nuevo rey, Luis Felipe I de Orleans, y para impedir que el lugar fuese adoptado por una u otra facción de los franceses, se erigió en el centro de la plaza un monumento sin ninguna vinculación con la historia nacional, un obelisco egipcio auténtico. Pero... ¿qué demonios hace allí un obelisco, tan lejos de su Egipto original? Después de muchas vueltas, éste será el motivo de mi artículo.

La plaza de la Concordia hoy en día con el magnífico obelisco de Ramsés II, proveniente del templo de Luxor en Egipto. 



A los lados del obelisco hay dos fuentes construidas después de que el obelisco fuese erigido en este lugar.


La historia egipcia del obelisco en Luxor.

El obelisco de la Plaza de la Concordia de París fue uno de los dos levantados por Ramsés II, faraón de la dinastía XIX  hacia el 1300 a. C., para flanquear el ingreso al templo de Amón en Luxor, Egipto. Conozcamos su historia y veamos primero como se emplazó en este templo.

Debajo podemos ver el obelisco que hacía pareja con el de la plaza de la Concordia de París, que permanece en Luxor, en su emplazamiento original. En la foto también se puede ver la base del obelisco que se trasladó a París, demasiado pesada para trasportarla hasta Francia. Del pedestal sólo se llevaron los relieves de los babuinos y las inscripciones que lo revestían.



La historia de estos obeliscos de Ramsés II en Luxor o de cualquier otro pasaba por las siguientes tareas. En primer lugar, había que labrarlos directamente de la roca en las canteras de Asuán. Tenía que salir de una sola pieza de granito rosa, en este caso, de 23 metros de altura, incluyendo la base. Cuando estuviese listo había que esperar a la inundación para, por medio de una rampa, acercarlos e introducirlos en las barcazas que lo transportaran a lo largo del Nilo.

Los momentos más significativos en la construcción y transporte de  un obelisco.


El traslado era también algo titánico, pues se trataba de una distancia de más de 220 km a lo largo del Nilo, hasta Tebas, la capital del alto Egipto. La hazaña realizada con los monolitos de Ramsés II fue importante, ya que el peso total de cada uno era de 227 toneladas, a lo que había que añadir otras 240 toneladas de las bases y de los bloques transportados para esculpir los colosos sedentes y de pie de los pilonos.


Tan difícil debió ser el traslado como la erección y asentamiento vertical de los monumentos de esta fachada, Delante de los pilonos todavía se conservan uno de los obeliscos y tres de las estatuas colosales de Ramsés II.


Poniéndolos en su contexto, estos obeliscos no fueron ni los más grandes que se hicieron en Egipto ni los más complicados de instalar. Un texto de época de Hatshepsut nos explica cómo de costosa era la tarea. Según la inscripción, se tardaban siete meses en tallar un par de obeliscos de 30 metros en las canteras de Asuán.

El obelisco inacabado de Asuán, el más grande que se conoce, permanece aún en la cantera. Mide casi 43 metros de longitud y se le estima un peso de 1260 toneladas. 


Un relieve del templo funerario de Hapsepsut en Deir el Bahari nos muestra cómo para su transporte se utilizó una gran barcaza, tirada por 27 remolcadores y 3 naves guía, en una operación en la que intervinieron con seguridad más de mil marinos.

Dibujo reconstruyendo los relieves deteriorados del templo funerario de Hapsepsut en Deir el Bahari donde se representa el traslada de un obelisco a lo largo del Nilo.


Otro texto del arquitecto Ineni nos dice que, para transportar hasta Karnak dos obeliscos de 20 metros de alto de Tutmosis I, se construyó una barca de 60 metros de eslora y 20 de manga. De estos obeliscos aún queda en pie uno.

Obelisco de Tutmosis I en Karnak.


Llegados a Tebas los dos obeliscos gemelos fueron instalados en el templo de Amón en Luxor mediante la fuerza de miles de operarios y el uso de rampas de arena y cuerdas. A la magna obra de la rampa necesaria para acercarlos a la obra se sumaba la que había que realizar para elevarlos y el cuidado que había que tener por la tensión de ruptura a la que sometía a los monolitos. No terminaba el trabajo ahí, puesto que a continuación había que retirar las rampas.

Reconstrucción de cómo debía ser la colocación de un obelisco delante de un templo.


Después de esta proeza de ingeniería venía la parte artística y documental que consistía en decorar con jeroglíficos de arriba a abajo el monumento. En este caso había que glorificar al faraón Ramsés II, como vencedor en la batalla de Qadesh y como impulsor de tan magna obra en honor del dios Amón-Ra. Oraciones y alabanzas en bellísimos bajorrelieves rehundidos cubrieron sus superficies.

Detalle del obelisco de la Plaza de la Concordia de París (parte superior). Se representa en bellos relieves rehundidos al faraón Ramsés II haciendo una ofrenda al dios Amón-Ra.


En el basamento del obelisco se representaron varios babuinos sagrados e inscripciones conteniendo los títulos propios del protocolo real. Estos animales estaban asociados con el Sol a causa de los gritos que profieren al amanecer y al anochecer, y que se interpretan como un homenaje al astro rey. La parte superior o piramidón, posiblemente de chapa de electro, se cree que fue robado en el siglo VI a. Cristo. El gobierno francés en 1998 lo reemplazó con un chapitel piramidal dorado.


Y, después de su inauguración hacia el 1300 a. C., este prodigio del esfuerzo de una civilización quedó allí, durante miles de años, al albur del tiempo, la erosión del desierto, las inundaciones y los saqueadores de todas las épocas.

Pilono de entrada del templo de Luxor. Acuarela de François-Charles Cécile, 1800. Museo del Louvre. Este es el estado en el que se encontraba el templo de Luxor cuando llegaron los franceses de la expedición científica de Napoleón (1798-1801). Estatuas y obeliscos de entrada se hallaban enterrados varios metros por encima de su nivel original.



Los obeliscos, ese objeto de deseo de todos los imperios.

La fascinación por la civilización egipcia, por sus pirámides y templos, es algo arraigado en Occidente. En la época contemporánea, fue la expedición de Napoleón la que abrió el deseo por conocer Egipto a Europa. Pero ya fue moda mucho antes, en tiempos del Imperio Romano. En ambos momentos, junto con la admiración y el deseo de conocer mejor a esta cultura hubo un malsano deseo de espoliar algo de ella, de arrancar su espíritu y traerlo a Europa. Como era tarea imposible trasladar edificios enteros, se optó por transportar objetos impresionantes pero más asequibles: estatuas y obeliscos.

Así se imaginaba el pintor Antonio Dante cómo debió ser trasladado el obelisco que Calígula trajo el año 37 para decorar la spina del Circo del Vaticano. Fresco de la Galería de Mapas Vaticana, 1580-83. 


Los obeliscos estaban pensados para impresionar por su altura y durar eternamente. Como hemos visto, su construcción requería una inversión extraordinaria en mano de obra y exigía un vasto despliegue de ingeniería. En esto último eran especialistas los romanos, por lo que fue el mismo Octavio Augusto, conquistador de Egipto, el que empezó a traer obeliscos a Roma para completar la decoración de edificios y espacios monumentales como la spina del Circo Maximo (obelisco Flaminio, hoy en la Plaza del Popolo ) o para formar el gnomon de un reloj de sol en el Campo de Marte (obelisco solare, hoy en la plaza de Montecitorio). Calígula trajo otro para la spina del Circo Vaticano (obelisco de la Plaza de San Pedro). Y el más grande, el Laterano que trajo Constancio II en el siglo IV para completar la decoración del Circo Máximo (hoy en la plaza de San Juan de Letrán).

Doménico Fontana nos ilustra en su libro "Della Transportatione dell´Obelisco Vaticano..." (1590) sobre los cálculos y trabajos de ingeniería que hubo que hacer para volcar y trasladar el único obelisco de los grandes que quedaban en pie en Roma en el siglo XVI, el que se encontraba junto a la Basílica Vaticana y que hubo de trasladar unos centenares de metros hasta la plaza principal de acceso a la iglesia.


Hubo y hay en Roma otros obeliscos espoliados más pequeños y está también el gigantesco que llegó a tener más de 30 metros (erigido por Tutmosis III en el Templo de Amón en Karnak) que Teodosio el Grande se llevó de Karnak para decorar la spina del hipódromo de Constantinopla en el siglo IV. Pero hasta el siglo XIX, la rapiña de los países colonizadores occidentales y la liberalidad de algunos gobernantes egipcios no se conjugaron para permitir que una nueva remesa de obeliscos acabasen como adorno de plazas y parques en París, Londres o Nueva York.

Fue el célebre Jean-Françoise Champollion, descifrador de la piedra Rosetta, quien en su viaje que hizo entre 1828-29 por Egipto el que se prendó de los obeliscos de Luxor, que ya habían llamado la atención de los exploradores de principios de siglo y así se lo dejó caer al gobernador turco de Egipto, Mohamed Alí Pachá.

La misma vista en grabado de Dominique Vivant-Denon en su "Voyage dans la Basse et la Haute Égypte", 1802.



En 1829, Mohammed Alí Pachá, virrey turco de Egipto "donó" a Francia (por el módico precio de 300.000 francos en oro) los dos obeliscos del templo de Luxor en concepto de reconocer su ayuda en la modernización del país. Dar monumentos antiguos como un regalo diplomático no sorprendía en aquel momento a casi nadie, dado el poco respeto que había del patrimonio y que todo el mundo comprendía que era "hacer un brindis al sol". De hecho, el mismo personaje había hecho la misma jugada con los ingleses diez años antes, con uno de los obeliscos esculpidos por el faraón Tutmosis III en el siglo XV a. C. para la antigua ciudad de Iunu (Heliópolis). Todo el mundo comprendía que era un regalo envenenado, ya que trasladarlos hasta occidente se podría convertir en una misión costosa y casi imposible. Por eso el gobierno británico declinó provisionalmente el ofrecimiento y no lo trasladaría hasta 1877. Sin embargo, los franceses se tomaron muy en serio el regalo y se pusieron inmediatamente manos a la obra.

Auguste Couder. Mohammed Alí Pachá, virrey de Egipto entre 1805 y 1848. Óleo sobre lienzo, 75 × 93 cm, 1841. Museo de Historia de Francia, Palacio de Versalles.


El plan para trasladar el obelisco a Francia.

Unos meses más tarde de recibir el regalo del sultán, el Parlamento francés pensó cómo hacer para trasladar al menos uno de los obeliscos del templo de Luxor. En primer lugar, había que hacer un barco especial, el Luxor, en los astilleros de Toulon que fuera capaz de cruzar el Mediterráneo con un monumento rígido de casi 30 metros. La única forma que encontraron para albergarlo en su interior fue haciendo desmontable la popa del barco en seco y, de esa manera, facilitar por ella el ingreso del obelisco en el barco.

Maqueta de 1857 del Museo Nacional de Marina, que explica cómo se realizaría el embarque del monolito.


Las peripecias del viaje y las soluciones que se adoptaron fueron contadas por sus protagonistas en varias publicaciones. Para los miembros de la expedición, el viaje del obelisco será la aventura de su vida y publicarán sus recuerdos del mismo. El más valioso es, sin duda, el de teniente León Joannis segundo del Luxor. Dibujante hábil, sus dibujos y acuarelas ilustrarán pictóricamente su relato de la expedición. Apollinaire Lebas explicará la parte técnica de las máquinas que se crearon para transportar el obelisco. El cirujano de la expedición, Justin Pascal Angelin fue el más rápido. Después de haberse enfrentado a dos brotes de cólera durante el viaje, dedicó su tesis al respecto. También cabe destacar la relación hecha por el hermano mayor de Champollion, publicada en 1833 y la del teniente de la expedición, señor de Saint-Maur Verninac, publicado en 1835.


En abril de 1831, la nave fue terminada y dejó Toulon con 121 hombres a bordo y llegó a Alejandría en junio. No fue hasta el 14 de agosto 1831 cuando finalmente llegó a su meta después de una subida de 850 km a contra corriente por el Nilo hasta llegar a Luxor.

El Luxor en 1832. Óleo sobre lienzo firmado AG, 1834. Ex colección de León Joannis. Museo Nacional de la Marina.


Pero también había que pensar en cómo desmontar el monumento y solucionar tres malas sorpresas aguardan in situ. El ingeniero naval, Apolllinaire Lebas, fue el responsable de las operaciones de desmontaje y traslado del obelisco. La primera de las actuaciones que tuvo que hacer es desenterrar hasta  casi cuatro metros del monumento. La segunda, expropiar los edificios colindantes, ya que estaba rodeado por un pueblo de treinta casas, que hubo que derruir. Y la tercera, extremar el cuidado de los trabajos de vuelco y arrastre hasta el barco puesto que el obelisco tenía una gran grieta de 8 metros de largo que podía arruinar la empresa. Y para rematar los males, una epidemia de cólera causaba terribles estragos en la región ese verano de 1831.

Maqueta de 1857 del Museo Nacional de Marina, que explica cómo se volcó el obelisco.


Ilustración de Leon Joannis que muestra con qué "delicadeza" tumbaron el obelisco.


El 31 de octubre de 1831, todo estaba listo para descolgar el obelisco. Un ingenio principal de poleas y cuerdas manejado por 200 hombres fue necesario para realizar esa operación y arrastrarlo 400 metros hasta el barco. El trabajo dura más de dos meses. El 25 de diciembre, cuando todo está listo y el obelisco ya se encuentra asegurado en el barco, el barco se encuentra embarrancado y hay que esperar al regreso de la inundación... ¡prevista para junio!

Había que esperar a la siguiente inundación del Nilo para poder zarpar.


No fue hasta el 25 de agosto de 1832 cuando el barco pudo dejar la ciudad de Luxor,  un año y diez días después de su llegada. El descenso del río fue difícil y, por tanto, no es hasta el 2 de enero 1833 que el convoy llegó finalmente a Alejandría, donde el clima es demasiado malo para hacerse a la mar. Lo que supone otros tres meses de espera. Por fin, el transporte Luxor parte de Alejandría el 1 de abril de 1833 para cruzar el Mediterráneo, el estrecho de Gibraltar y el Atlántico hasta el puerto de Le Havre. La travesía se hace segura y más rápida, llegando a su destino el 12 de septiembre de 1833 porque es remolcado por el primer barco de vapor que posee la Armada francesa, El Esfinge.

El "Esfinge" remolca al "Luxor", François Roux, acuarela sobre papel, circa 1880-1882. Delalande Galería / París.



Pero todavía falta remontar el Sena y en Rouen el barco debe esperar una vez más a la crecida del río para poder llegar hasta París, donde lo hace el 23 de diciembre de 1833, dos años después de haber sido depuesto de su ubicación original. Sin embargo, permanecerá hasta el verano del 34 en el mismo barco que lo transportó desde Egipto y si entonces se desembarca en el muelle es para quedar en espera de que se decida qué hacer con él pues hay una gran polémica sobre dónde debe ser colocado hasta que se elija la plaza de la Concordia.

Los trabajos para desembarcar el obelisco del barco, detalle de uno de los dibujos del libro "El obelisco de Luxor, historia de su traslado a París y la descripción de los trabajos a los que dio lugar", por A. Lebas de 1839.


Han pasado dos años. Se ha creado una base similar, con granito rosa... pero de Finisterre, para sustituir a la base original dejada en Luxor y, a partir de abril de 1836, se reinician los preparativos para su colocación. Se tiene que llevar hasta la plaza y construir una rampa de 120 metros para elevarlo ... El 25 de octubre de 1836, 200.000 personas se aglomeran en la plaza, mientras una orquesta toca Misterios de Isis de Mozart y 350 marineros izan el monumento a través de sus cuerdas y cadenas. La multitud enloquece cuando terminan las maniobras a las 14:30.

Vista en perspectiva del camino que debía atravesar el obelisco hasta su colocación, del libro de Lebas, 1839.


Cayrac, La erección del obelisco en 1836, acuarela, 1837. Museo Nacional de la Marina.


El obelisco de Luxor erigido ya en la Place de la Concordia de París, F. Bohomme. Litografía, 1836. La multitud vitorea la hazaña.


Champollion no pudo ver el obelisco en tierras francesas puesto que falleció en marzo de 1832.

viernes, 2 de octubre de 2015

EL VALLE DE LOS REYES. HIPOGEOS, TEMPLOS. PINTURAS Y ARQUEÓLOGOS.

En este artículo te propongo que a través de varias imágenes y del encabezamiento de las misma indaguemos y analicemos entre todos la historia y las características artísticas de la orilla de poniente del Nilo en Tebas, la orilla de los muertos. En concreto, Vamos a trabajar en el Valle de los Reyes y de las Reinas y en los templos funerarios correspondientes.

Observa cada imagen y comenta  sólo una de ellas para puntuar.
  • Sigue el guión o la sugerencia de comentario que te propongo para analizar la imagen. 
  • Que el contenido de tu comentario no supere las 20 líneas de texto en documento de word (Times New Roman 12).
  • Sintetiza la información que encuentres y hazla personal. Cita la bibliografía de donde la has obtenido.
  • Si encuentras alguna fotografía de calidad o un vídeo que pueda ilustrar tu comentario apórtala a través de su dirección "https", como enlace en el mismo comentario. También se valorará. 
  • Puede participar todo el mundo y si mis alumnos lo hacen bien obtendrán 0,5 puntos a sumar a una nota de clase. Aquella imagen que ya esté resuelta (publicada) no se podrá repetir.
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EL CONTEXTO GEOHISTÓRICO.

1.- La orilla oeste del Nilo en Tebas. Habla de forma general sobre los templos funerarios existentes y del Valle de los Reyes y de las Reinas. ¿Cuándo se levantó y por qué? ¿Cuándo comenzó su decadencia y por qué?¿Qué templos y tumbas se han encontrado allí? Ayúdate del plano que te propongo.


Carlos responde esta primera imagen sobre el contexto histórico de la necrópolis
B2C - Carlos
1.- El Valle de los Reyes se levantó durante el reinado del faraón Tutmosis I, en la XVIII dinastía (1550-1295 a.C). La poca estabilidad de las nuevas pirámides y su incapacidad de proteger los tesoros frente a los saqueadores, hizo que durante esta dinastía empezaran a usarse de forma generalizada los hipogeos (grandes edificaciones subterráneas para enterrar a los faraones). Durante la época de El Imperio Nuevo fue cuando se construyeron importantes tumbas reales en forma de suntuosas mansiones subterráneas en este enclave.

Después de la creación de El Valle de los Reyes, tuvo lugar la creación de El Valle de las Reinas, donde se enterrarían las mujeres de los faraones y las princesas de El Imperio Nuevo. Sin lugar a duda, la más importante es la tumba de Nefertari, que fue construida en 1290 a.C por orden de su esposo, el faraón Ramsés II.



Su decadencia fue debido a que los reyes de la XXI dinastía (1070-945 a.C), trasladaron la capital a Tanis, abandonando Tebas y dejando el Alto Egipto en manos de los Sumos sacerdotes de Amón, y el primer problema que tuvieron que atajar fue el de los ladrones de tumbas. Debido al robo de las tumbas y destrozo de las momias, el principal objetivo de la necrópolis fue proteger el Valle de los Reyes, y así se hizo. 

En la actualidad, en el Valle de los Reyes se han llegado a encontrar alrededor de 60 tumbas, pertenecientes a dinastías entre la XVIII-XX. Actualmente, las tumbas que más “juego” están dando son la tumba de Ramsés II (KV5), la de Ajenatón (KV55), la de Tutmosis III (KV34), entre otras. En templos, destaca el T. Luxor, y el T. Karnak. Y, como bien he dicho antes, la que más destaca en El Valle de las Reinas es la de Nefertari (QV66).

Tutmosis I (imagen):

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2.- Describe la imagen que ves, que es una reconstrucción del Rameseum o templo funerario de Ramses II. Señala las partes del edificio y lo que queda en pie hoy en día. Comenta sus salas hípetras e hipóstilas.


Imagen número 2:

El templo funerario de Ramsés II tiene una estructura clásica ya que sigue las características de la arquitectura de los templos del Imperio Nuevo. Tiene dos pilonos (construcción con forma de pirámide truncada) de 68 metros de anchura. En el primer pilono se registra el octavo año del reinado de Ramsens II. En el primer patio se encontraban los dos colosos (estatua que excede mucho al tamaño natural) del faraón; sólo quedan trozos de la base y del torso que miden 17 metros. El palacio real está a la izquierda del patio y las estatuas del rey al fondo. En los muros del segundo patio están grabados los bajorrelieves del Poema de Pentaur que describen la batalla de Qadesh y un festival en honor a Min (dios de la fertilidad) y las dos estatuas del rey eran en granito rosado y negro. Las columnas campaniformes tienen capiteles papiriformes adornadas con escenas del rey ante varios dioses. El techo está pintado con estrellas de oro en un fondo azul y los hijos de Ramses aparecen en procesión en los muros de la izquierda. El santuario está compuesto por tres cuartos consecutivos con ocho columnas. Hay un templo más pequeño dedicado a su madre, que se encontró una estatua de la reina de 227cm. También hay un templo dedicado a Seti I (hijo de Ramsens I y Sitra), estaba rodeado de un muro de adobe.


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3.-  Todos los templos egipcios funerarios de Tebas son especiales, pero hay uno especialmente llamativo por ser un semispeo, el  templo de la faraona Hatshepsut en Deir el Bahari. Averigua los elementos más peculiares del mismo y describe la imagen que te propongo y alguna imagen más cercana con la representación de la faraona.



La imagen pertenece al templo de Hatshepsut que se encuentra en el complejo de Deir el Bahari, cerca del Valle de los Reyes, en Egipto.
Este templo fue construido en honor a Amon-Ra, el dios del Sol.
Este templo a diferencia de los demás no está rodeado de murallas, permitiendo al pueblo contemplarlo desde fuera, es el templo funerario principal del complejo,esta e
scavado (excavado) en la montaña y detrás de esta se encuentra el Valle de los Reyes, la construcción de este templo duró 15 años, el arquitecto que lo diseño fue Senemut (se cuenta que era el amante de la reina Hatshepsut). Está formado por varias terrazas, con edificios porticados y con un patio de columnas para la misma reina, el edificio está construido con bloques de piedra caliza blanca y destaca también el granito rojo que fue un material sacado de la montaña por ultimo destaca por su simetría de las proporciones y la adoración a los dioses que nos la muestran sobretodo en la pintura.
Foto de Hatshepsut

Tiene el rostro cuadrangular típico , se resaltan los pómulos, la expresión y tiene una intensa mirada.
Una característica recurrente en la iconografía adoptada por Hatshepsut es la “ocultación” de las señales de su feminidad. Pese a ello, se conservan estatuas como esta en la que se muestra a la reina en la forma canónica del faraón pero sin renunciar por ello a las formas femeninas. A través de esta imagen se pueden reconocer al menos tres elementos claves que nos revelan la intención de Hapshepsut de presentarse como legítimo faraón: el tocado nemes que porta, el trono sobre el que aparece sentada y sobre todo la presencia de un título real tallado en el trono.

Bibliografía:
https://es.wikipedia.org/wiki/Templo_funerario_de_Hatshepsut
http://elartedelnilo.blogspot.com.es/2012/08/estatua-de-hatshepsut.html
https://es.wikipedia.org/wiki/Deir_el-Bahari
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4.- En la siguiente imagen tienes en planta la disposición de muchos de los hipogeos que se han descubierto en el Valle de los Reyes. Identifica a quien pertenecían las principales tumbas, numeradas en el plano con las siglas KV (King Valley) y háblame de la conocida como KV 5, una de las más grandes y especiales, que ha sido recientemente redescubierta.




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5.- Algunas de las tumbas del valle de los Reyes son espectaculares por su diseño como KV 8, el hipogeo del faraón Merenpath. Describe su diseño y en especial la sala del sarcófago, que es la imagen de abajo.





Lara, nos explica cómo era la tumba de Merenpath. He simplificado o añadido alguna imagen de las que tú aportas. ademas hay una que no corresponde a este hipogeo.
Imagen 5. Lara Amor

Merenptah fue el cuarto faraón de la dinastía XIX cuyo reinado trascurre de 1213-1203 a.C. Su cuerpo no fue encontrado en su hipogeo, sino en el de Amenhotep II. A su hipogeo se le llama KV 8 y se encuentra en la parte baja de del Valle de los Reyes. Fue descubierta por Howard Carter.




El diseño del hipogeo se puede observar en esta planta. Se aprecia una entrada (A), 3 pasillos (B, C y D), un pozo (E), la sala de pilares (F), otros dos pasillos (G, I) donde entre medias se encuentra una cámara (H), la macara donde se encuentra la tumba (J) y una cámara auxiliar (K). Hay otras salas de menor importancia. En todas ellas aparecen pasajes de libros, divinidades. En algunas pasillo B y en el pasillo C aparece el disco solar alado. Ésta bastante bien conservado a pesar de que sufrió inundaciones (http://www.egiptologia.com.es/images/exposophia/t_occ_medinet3.JPG) esta imagen es del Rameseum y no tiene mucho sentido aquí. Además es un hipogeo en eje recto, con pasillo de poca inclinación.


En la cámara J con escaleras interiores y ocho pilares, presenta escenas del Libro de las Puertas y del Libro de las Cavernas. El techo es una falsa bóveda tiene motivos astronómicos. Aquí se encuentra el sarcófago real hecho en granito.





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6.- Otras son famosas por los tesoros encontrados, como la de Tutankamon. Indica cuándo y quien la descubrió y qué objetos se encontraron en ella. ¿Qué puede ser lo que están viendo con tanta atención los arqueólogos que la descubrieron y estudiaron?


Naiara ha respondido con mucho acierto

Naiara Sanz

Cuándo y quien la descubrió:

Neb-jeperu-Ra Tut-anj-Amón, conocido como Tutankamón, fue un faraón perteneciente a la dinastía XVIII de Egipto, que reinó de c. 1336 a 1327 a. C. Su nombre original, Tut-anj-Atón, significa «imagen viva de Atón». Es posible que Tutankamón sea el rey Nibhurrereya de las cartas de Amarna.
Se dice que la Dinastía XVIII finaliza con el reinado de Horemheb, siendo el joven Tutankamón el último faraón de sangre real de la dinastía.
Los padres de Tutankamón eran hermanos y esto incrementa las consecuencias de la consanguinidad en Tutankamón más otras enfermedades que parece ser que padeció. 



Tutankamón no fue un faraón notable ni conocido en épocas antiguas; el tamaño relativamente pequeño de su tumba (KV62) fue la razón de que no fuera descubierta hasta el siglo XX. Howard Carter, quien la encontró intacta en 1922. El hallazgo de su tumba, casi intacta, supuso una aportación fundamental para la comprensión de la historia y cultura egipcia. Posibilitó sacar a la luz joyas, muebles, armas y variados utensilios, aportando una información fundamental que permitió ampliar el conocimiento de la civilización egipcia.
Una hipótesis lanzada por el especialista británico Nicholas Reeves, es que la tumba podría albergar cámaras desconocidas hasta ahora.
http://cultura.elpais.com/cultura/2015/10/02/actualidad/1443764451_950545.html


¿Qué puede ser lo que están viendo con tanta atención los arqueólogos que la descubrieron y estudiaron?

Cerca de la parte inferior del rincón izquierdo del muro posterior, una pequeña barrera de delgados tableros impide ver la cámara que hay más allá, sobre la cual corre el rumor de que está repleta hasta el techo de ofrendas funerarias.



Sus restos y objetos en la tumba

En su tumba se encontraron sus restos y sus posesiones que han ayudado a comprender la vida del Antiguo Egipto. Sin embargo, poca información ha aportado sobre su biografía pues no había inscripciones importantes ni documentos sobre él.


Los alimentos que contenía la tumba eran panes, pasteles de trigo y cebada, espalda de buey y costillas de cordero, treinta grandes jarras de vino, así como dátiles, higos, uvas y almendras.
Entre las armas había 46 arcos, desde uno infantil de 30 cm hasta otro de 1,8 m de largo, mazas, bumeranes y cuchillos.


También se encontraron seis carros desmontados, cuatro de ellos de ceremonia, de madera revestida con oro e incrustaciones de cristal, y los otros dos más ligeros debían ser para cazar.
Debió coleccionar bastones, pues aparecieron 130, todos diferentes de ébano, marfil, plata y oro.
Entre la ropa se hallaron más de cien taparrabos triangulares de lino que se ataban a la cintura y 27 pares de guantes.


Tutankamón y su esposa Anjesenamón debieron tener dos hijas que nacieron muertas, pues en la tumba del rey se encontraron dos pequeños féretros que contenían dos fetos femeninos, uno de cinco meses de gestación y el otro debió morir al nacer.


Trece capas de lino envolvían la momia del rey; hasta 143 joyas y amuletos se encontraron entre los pliegues de las telas cuyo fin era proteger la transformación del faraón de la muerte a la inmortalidad, entre ellos, la máscara que cubría su cabeza, un pectoral de oro con el dios Horus que le protegía colgado al cuello y, en la cadera derecha, un cuchillo de oro con la hoja de hierro. El estudio de su momia reveló que el rey medía 1,63 metros de altura.



Bibliografía:
https://es.wikipedia.org/wiki/Tutankam%C3%B3n
http://cultura.elpais.com/cultura/2015/10/02/actualidad/1443764451_950545.html
http://elpais.com/elpais/2015/09/28/ciencia/1443452149_626570.html
http://elpais.com/elpais/2013/03/26/eps/1364311944_814232.html


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7.- Hay hipogeos que destacan por sus hermosas pinturas, como los de la reina Nefertari. Comenta artísticamente la que te ofrezco en la siguiente imagen y alguna más que podamos encontrar en ella.





IMAGEN 7 - Hipogeo de Nefertari, sus pinturas.

Introducción.https://es.wikipedia.org/wiki/QV66
Este hipogeo o templo? se encuentra situado en la zona del Valle de las Reinas. Fue descubierta a principios del siglo XX totalmente vacía debido a la cantidad de saqueos que se creía que habían acontecido en la zona aunque con la estructura y elementos decorativos como son las pinturas muy bien conservadas.
Debido al material de las paredes, cloruro de sodio, estas se han ido descascarillándose y sufriendo el paso del tiempo. A pesar de todos los trabajos de restauración y los intentos inútiles por conservarla, a finales del siglo XX se decidió cerrar y limitar el paso de visitantes. 

Este es el plano del hipogeo, como se puede apreciar es bastante grande y tiene dos alturas (separación mediante escaleras) junto con un gran número de cámaras anteriores a la cámara funeraria.



Comentario de la pintura: 
- En la imagen propuesta en el blog podemos apreciar dos pilares principales que se encuentran decorados con pinturas egipcias, realizadas mediante la técnica del fresco, y que desempeñan la función de elementos de sostén.
- En estos pilares podemos apreciar cuatro personajes claves que nos dan a entender la finalidad religiosa, aparte del edificio en sí (hipogeo). Dichos personajes son los dioses (Osiris al final del todo y Hathor acompañando a Nefertari), que deducimos que acompañan a la reina en su camino al más allá. En toda la decoración podemos ver como las paredes se encuentran plagadas de jeroglíficos que nos contarán historias relacionadas con la reina. En el techo podemos apreciar una especie de bóveda en la que se representan estrellas doradas con mucho detalle.
- Como características artísticas vemos que las pinturas siguen el modelo egipcio con todas ellas. El movimiento y la ley de la frontalidad continúan vigente sin ninguna novedad (se representan tanto troncos como hombros y manos de frente, y pies, piernas y cabeza de perfil) creando así una ilusión de movimiento y eliminación del arcaísmo relacionado con la rigidez en las artes figurativas. El realismo y el cuidado en los detalles permanecen ya que todas las pinturas se encuentran bien cuidadas y acabadas.
Se comienza a superponer imagen con imagen para crear profundidad y perspectiva (lo vemos en la diosa y la reina en el pilar que tenemos más cercano). Por último, el color es un protagonista en esta pintura ya que tiene un significado simbólico aunque en esta tumba sea un elemento decorativo que complementa a la pintura.
-Características: http://algargosarte.blogspot.com.es/2014/09/caracteristicas-de-la-escultura-y-de-la.html. 



- Este es el interior de la tumba, que como podemos ver está algo deteriorado por el tiempo.
En esta imagen podemos ver una gran cantidad de dioses representados que siguen el patrón y características nombradas y relacionadas con la imagen propuesta en el blog y analizadas anteriormente.


Ridouan también ha comentado este apartado.

El hipogeo de Nefertari es el más grande conocido?, con 27 metros de longitud y con 80 metros cuadrados en la sala del sarcófago siendo el que mejor se conserva. Se encuentra en el Valle de las reinas.
Por otra parte la decoración esta basada en la muerte y en el mas allá, utilizaban carbón vegetal quemado mezclado con pigmentos naturales , pinturas policromadas , podemos ver en el hipogeo a la reina Nefertari siempre de perfil , en ella se puede ver que los hombros y ojos no concuerdan con una representación real en ellas se la ve practicando diversas actividades cotidianas como jugar a una especie de ajedrez o damas y siempre con una túnica en esas paredes mas adelante se ve como Osiris y Anais o Isis son los encargados de rebirla y ayudarla a viajar en el mundo subterraneo.


El decoro del hipogeo mediante relieves es bastante detallista y a su vez utiliza colores cálidos y rasgos de belleza en Nefertari en donde se ve a una mujer llena de vida. En el decoro el pintor dejo frases que describían a Nefertari y el mas allá. El objetivo de estas pinturas era albergar el cuerpo de la reina hasta el más allá en la que se llevaba todos los tesoros guardados con ella , aunque estos fueron saqueados con anterioridad.



http://aprendersociales.blogspot.com.es/2008/10/la-tumba-de-nefertari.html


https://www.youtube.com/watch?v=xHTY5IGApy4

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