domingo, 13 de noviembre de 2016

LA DOMUS DE CAECILIUS IUCUNDUS EN POMPEYA. RECREACIÓN VIRTUAL

Un equipo internacional de investigadores dirigido por arqueólogos de la Universidad sueca de Lund ha reconstruido virtualmente la domus del banquero pompeyano Lucio Caecilius Iucundus.

El proyecto de exploración y visualización se ha realizado gracias a una colaboración de investigación entre la Universidad de Lund y el Laboratorio de Computación Visual, CNR, Pisa.


El proyecto sueco en Pompeya.

Después del terrible terremoto que asoló el 23 de noviembre de 1980 las regiones italianas de Campania y Basilicata, en el sur de Italia. La superintendencia arqueológica de Pompeya invitó a la comunidad científica internacional a ayudar a documentar y rescatar la antigua ciudad romana antes de que se perdiera más información. A este proyecto se apuntaron universidades de distintos países entre las que destaca el proyecto sueco, que comenzó sus trabajos en 2000.

Miembros del equipo de investigación sueco en la domus de Caecilius Iucundus, 2013.


El objetivo del proyecto sueco fue investigar, registrar y analizar toda una ínsula pompeyana, la Insula V.1  dentro de la Regio V. Esta ínsula ya había sido excavada en el siglo XIX, por lo que el objetivo principal era recuperar este espacio arqueológico y documentarlo. Las excavaciones de las décadas de 1830 y 1870 apenas se documentaron, en todo caso, de acuerdo con los estándares de la época, sólo se puso atención a las piezas decoradas de las casas más grandes. El trabajo del equipo sueco consistió, por lo tanto, en volver a examinar la escena.

El área arqueológica de Pompeya abarca alrededor de 66 hectáreas, de las cuales tan sólo unas 45 fueron excavadas. La subdivisión de la ciudad en regio (barrios) e insulae (manzanas) ha sido realizada por Giuseppe Fiorelli en 1858, por razones de estudio y para que resultara más fácil orientarse. En el mapa de situación de las regios de Pompeya, nuestra domus estaría en la Regio V (verde oscuro), insula 1 (número en blanco).



La dirección de la investigación y de la operación de rescate fue llevada a cabo por Anne-Marie Leander Touati, directora del instituto sueco en Roma, ahora profesor de Arqueología Clásica y de Historia Antigua de Universidad de Lund. El proyecto se llevó a cabo en dos fases. La primera, entre 2000-2006, incluyó la formación del personal y la experimentación de diferentes métodos de documentación. La primera actuación fue la limpieza de los pisos antiguos hasta los niveles del 79 d. C. y, a continuación, se fotografió, analizó y describió minuciosamente las estructuras permanentes y pinturas. La segunda fase del trabajo de campo, entre 2007-2012, fue la restauración de los elementos más dañados y la digitalización de la ínsula -y especialmente de la Casa de Caecilius Iucundus-, utilizando el escaneado láser 3D y técnicas fotográficas. El trabajo técnico de investigación y de reconstrucción virtual se publica en la revista SCIRES-IT.

En marrón la Domus de Caecilius Iucundus, parte sur, dentro del conjunto de la Regio V 1. La denominación de las casas fue acuñada por los excavadores, según los hallazgos particulares u otras circunstancias. En este caso se sabe a ciencia cierta quién era su propietario, Lucio Caecilius Iucundus, un importante banquero romano, puesto que apareció su busto presidiendo el acceso al tablinium y distintos documentos financieros firmados por él.

La domus de Caecilius Iucundus.

Lucius Caecilius Iucundus era un banquero, como demuestra el excepcional descubrimiento en su casa de su archivo en la habitación de la parte trasera del peristilo. En las excavaciones que tuvieron lugar en 1875 se rescataron 154 tablillas de cera con las cantidades pagadas, entre los años 52 y 62 d.C., a las personas por cuenta de las que había vendido bienes (especialmente esclavos) o percibido rentas, ganando él mismo una comisión entre el 1 y el 4%. Las tablillas eran como trípticos cerrados y envueltos con una cadena para cerrarlas, sobre la cual los testigos pusieron sus sellos de cera. Esto impidió que el propio documento fuese alterado. Había una breve descripción en el exterior con fines de identificación.

Las tablillas y el busto del banquero. Las anotaciones terminan en el año 62, año del terremoto que asoló previamente Pompeya, lo que ha hecho pensar que el banquero murió en esa fecha y que probablemente fuera su hijo quien sostuviera la casa.



La casa, situada en la vía de salida hacia el camino que se dirigía hacia el Vesubio, estaba flanqueada por dos tiendas que ahora están en estado ruinoso. Era una domus con un gran atrio, que se desarrolló con el tiempo en una residencia aún más lujosa de doble atrio después de la anexión de otra domus por encima suya (1,23 V) en el período imperial temprano.

La vía en la que se encuentra la domus y que se dirige hacia la calzada de salida de Pompeya en dirección norte. Al fondo el Vesubio.


La fase más antigua de la casa se puede fechar por medio de la técnica de construcción utilizada para la fachada monumental en bloques de toba en opus quadratum y por la decoración de las habitaciones en torno al atrio en el siglo segundo antes de Cristo. La casa se sometió a una redecoración a fondo en el tercer estilo pompeyano junto con la domus colindante que se anexionó, lo que sitúa esta ampliación en época del emperador Claudio (medidos del siglo I d. C.).

La gran puerta de entrada con cornisa daba entrada a un vestíbulo o fauces , flanqueándola las dos tiendas.


La monumental entrada principal conduce a las fauces o vestíbulo que tenía 4 m de largo por 2,22 m de ancho. Estaba dividido en dos parte por un escalón, la más alta tenía un pavimento de mosaico en blanco y negro, donde se representa un perro acostado, el típico "cave canem".


Dependencias en torno al atrio.

Un gran atrio de estilo toscano era el centro de la parte occidental de la casa. Las aberturas a todas las habitaciones que lo rodeaban se hicieron en grandes bloques de piedra caliza de Sarno mientras que las paredes entre ellas se hicieron en opus incertum.

Esto es la estructura de lo que queda del atrio hoy en día.



Por las investigaciones suecas sabemos que las paredes del atrio estaban decoradas con el tercer estilo de las pinturas murales de Pompeya donde predominaba el rojo y el negro en el piso inferior y el blanco en el superior. El suelo era hermosísimo con un fondo de mosaico negro en opus tessellatum en el que se le incrustaron en filas regulares piezas de mármol de diferente color. Un marco ancho de diseño geométrico blanco y negro cercaba el impluvium central. A lo largo de los bordes exteriores del piso corren dos finas bandas de teselas blancas.

Atrio visto en dirección a la puerta de entrada. Se ve el mosaico del suelo y parte del impluvium. Las puertas que flanquean la entraba podrían dar a las tiendas. En una esquina se situaba el larario y cerca de él un podium sobre el que posiblemente se situara un arcón que podría contener las efigies de sus antepasados de Iucundus. Las puertas tendrían marcos de madera de hasta 20 centímetros y una altura considerable.


El lararium consistía en un templete (desparecido), apoyado sobre la esquina de la sala y sostenido por tres columnas de madera (desaparecidas). Todo ello descansaba sobre una base recubierta con placas de mármol y con forma de altar. Sobre él dos repisas donde se expondrían los lares protectores de la casa (no encontrados).

Reconstrucción de la esquina del atrio donde se situaría el lararium.


En la base cuadrada del lararium había dos relieves. En uno se representaba objetos utilizados en los sacrificios; y en el segundo, mucho más interesante, sucesos del terremoto del año 62 d. C. Esta decoración puede conectarse directamente con las actividades de reparación del edificio después del terremoto del 62 d. C.

Relieve del lararium. De izquierda a derecha. Un arco de triunfo o posiblemente la puerta vesubiana de la ciudad. Un templo tetrástilo sobre un alto podio y un altar delante (podría ser el templo de Júpiter en el Foro de Pompeya). Flanqueando el templo en ambos lados se pueden dos jinetes. Todo está inclinando ligeramente.  Y, por fin, en la parte derecha del relieve se ve a un buey siendo conducido al sacrificio en un altar por un asistente. A ambos lados hay representados objetos de sacrificio. 


Las habitaciones que rodeaban el atrio (c, d, f, g en el plano de la planta) se destinaban a dormitorios y posiblemente alguna servía como lugar de almacenamiento por los agujeros hechos para estantes (¿bibliotecao archivo?). Alguna podría tener una escalera de madera que daba acceso a un piso superior, pero lo que se ha conservado de ellas hace muy difícil reconstruirlas, aunque los arqueólogos de Lund lo han intentado.


Al fondo del atrio se abrían las alae o salas de acceso a otras dependencias (e y h). La que da al norte (e), servía a su vez de pasillo de conexión con la casa superior, con un pasillo de servicio que llevaba del atrio al peristilo (k) y con la habitación aledaña del atrio (d). Además se abrió en ella una gran ventana a un triclinium cuyo acceso se hacía desde el peristilo (m). Un piso de mosaico blanco que tiene un borde negro y blanco con el motivo pelta define los límites de la ala y el atrio.

El ala norte. La foto tomada desde el ventanal del triclinium. Se puede ver la puerta que da acceso a la habitación contigua (derecha) y de frente el atrio con el pedestal de uno de los hermas, el impluvium y el ala sur con dos habitaciones.


Reconstrucción del sector norte del atrio con dos habitaciones con puertas de madera y el ala norte ya descrita.



Dos hermas, hechas de cipollino, estaban flanqueando la entrada al tablinum en el este. La más septentrional llevaba el famoso busto de bronce de Lucius Caecilius Iucundus que ahora se conserva en el Museo Nacional de Nápoles. Ambas hermas conservaron la inscripción dedicatoria GENIO L NOSTRI FELIX L., "Del libertador Felix, al genio de nuestro Lucius".

En el lado derecho, un estrecho pasillo de servicio que unía el atrio con el peristilo, a su lado la herma de Caecilius Iucundus que presidía el acceso a un abierto tablinium o despacho del dueño de la casa donde recibía a los clientes. Al fondo las puertas se abrían al patio peristilo.


El tablinium, de buenas dimensiones, tendría una mesa de despacho para que el propietario recibiera a sus principales clientes e invitados. Era la pieza principal de la casa puesto que era el lugar de representación del dueño. Por eso no nos extraña que tuviera las mejores pinturas y muebles. Detalladas imágenes de la más alta calidad decoraban las estructuras con las que se compartimentaba la sala: esbeltas columnillas, guirnaldas y seres mitológicos aparecían dando un tono teatral y de buen gusto sobre fondos negros y rojos.


Las pinturas todavía están relativamente bien conservadas in situ. 


El hecho de que falten varias secciones en la zona central es porque fueron arrancadas para ser mostradas en el museo durante las excavaciones del siglo XIX. Esas escenas cortadas representaban escenas mitológicas.


Sátiro abrazando a una ménade. Pompeya, (V, 1,26), L. Cecilio Giocondo Casa, tablinium 1-50 dC Museo Arqueológico Nacional, Nápoles.


Ifigenia en Táuride. Es el título de una tragedia de Eurípides. Pompeya, (V, 1,26), Domus de L. Cecilio Giocondo, tablinium 1-50 d.C. Museo Arqueológico Nacional, Nápoles.


El peristilo y las dependencias en torno a él.

La zona del peristilo fue modificada grandemente con la ampliación, puesto que antes debía ser sólo un pequeño jardín con uno o dos pórticos. Pero al anexionarse la casa contigua al norte, se abrieron nuevos espacios en dirección a este patio (q, p, o y n).


El peristilo está enmarcado arquitectónicamente en tres lados: en el oeste y el norte con pórticos, y en el lado este por un conjunto de tres cuartos (s, r y t) . El lado sur está formado por el muro medianero con la casa vecina y se dejó decorada con pintura solamente.

El pequeño jardín visto desde uno de los pórticos en dirección a la pared pintada (al fondo).


El intercolumnium al que se accedía desde el tablinium funcionó como entrada al jardín y también como eje de visión potencial desde allí hasta las fauces, a través del tablinium y del atrio. En el lado opuesto, dos salas (s y t ), se abrían al jardín a través de ventanas. La tercera sala (r), tenía un frente abierto sostenido por dos columnas, posiblemente fuera una exedra o lugar de ofrendas por el nicho que había en él.


Reconstrucción de la exedra.


Las columnas del peristilo estaban hechas de ladrillo con estuco. Las paredes conservan algunas de sus yeserías en la que se encontró escenas eróticas. Al pórtico dan algunas habitaciones que fueron creadas para la casa de más al norte, pero que fueron algunas tapiadas e incorporadas al peristilo como el gran triclinium (o). Otras habitaciones que la flanquean posiblemente servían de conexión con las cocinas y el área de servicio que se encontraban en la casa norte.


El triclinium (o) fue profusamente decorada en el cuarto estilo. La combinación de colores incluye un una retícula en rojo y una zona media amarilla. La zona superior está mal conservada. Los paneles principales de la zona media tenían escenas mitológicas. Sólo uno de ellos, que muestra el juicio de Paris, está todavía in situ. Los paneles laterales tienen retratos femeninos inscritos dentro de medallones. 

Reconstrucción del triclinium.


Lo que queda de este triclinium.


Algunas de las imágenes con las que he elaborado este artículo están sacadas del siguiente vídeo o del enlace del proyecto sueco en Pompeya, Insula V 1. Os recomiendo que echéis un vistazo a ambas referencias para saber más y hacerse una mejor idea de la domus y de toda la ínsula. También se puede consultar esta otra página, Pompeiinpictures,



Para saber más sobre la vivienda en Pompeya en este enlace de este blog.
Paraa saber más sobre las villas en Pompeya (Villa de los Milagros y de Boscoreale)
Para saber sobre la viviendas palaciegas en Roma.

martes, 1 de noviembre de 2016

LA TUMBA DE ANFÍPOLIS EMPIEZA A DESVELAR NUEVOS SECRETOS. Las aportaciones del arquitecto Michael Lefantzis.



Han pasado ya dos años desde que se desveló el espectacular interior de la tumba de Anfípolis y desde entonces hasta acá han sido pocas las nuevas noticias que nos ha deparado estas excavaciones. Bien es verdad que ha continuado la polémica sobre el propietario/a de la tumba y muchas críticas impacientes por conocer resultados de las investigaciones de todo lo que se sacó en el año 2014. Todavía seguimos a la espera de ellos, pero mientras tanto Michael Lefantzis, el arquitecto que colaboró en la excavación, ha empezado a difundir información e imágenes que han reactivado la noticia del túmulo de Anfípolis.

Si no conocéis toda la historia sobre este magnífico conjunto y queréis saberlo todo desde el principio podéis consultar los siguientes enlaces que os guían a artículos de este blog:

- La tumba o túmulo de Anfípolis. Esfinges y cariátides.
- La historia del descubrimiento del León de Anfípolis.
- El trono de Eurídice encontrado en Vergina y sus relaciones con la iconografía de la tumba de Anfípolis.

Michael Lefantzis. Composición según el diario digital griego


Lefantzis, desde 2015, ha ido aportando distintas noticias y recreaciones gráficas sobre el conjunto externo del túmulo. Las últimas han tenido lugar en un simposium que ha tenido lugar en el mes de octubre de 2016 en el Museo del Hermitage de Moscú, donde fue invitado a impartir una conferencia sobre los descubrimientos de la tumba de Anfípolis. Allí desgranó su teoría sobre la tumba y la colina de Kasta sobre la que se eleva. Voy a recopilar la información que ha dado en los últimos meses.

Sobre el uso del conjunto de la colina de Kasta.

En de marzo de 2016 en una conferencia que Lefantzis dio en Salónica reveló que antes de convertirse en un túmulo, la colina fue santuario de un héroe mítico, al parecer del rey tracio Rhesus, mencionado en la Iliada. Según la leyenda, después de ser muerto en combate frente a la ciudad de Troya se trasladaron sus restos a una colina frente al río Estrimón. Este lugar probablemente funcionara como un lugar de culto y donde se realizaran ceremonias iniciáticas relacionadas con cultos tectónicos y el arte adivinación.

La ciudad de Anfípolis y la colina de Kasta donde se encontraba una de las necrópolis de la ciudad y la tumba de las esfinges.


También afirmó que la colina de Casta existió como necrópolis desde la Edad del Hierro, posiblemente porque la existencia de ese lugar santo era el ideal para contener entierros de personas prominentes de la ciudad y posiblemente de algún miembro de la familia real macedonia. Por eso, vinculó nuestra tumba de las esfinges y las cariátides/korés, realizada a finales del siglo IV, a un héroe de la familia real macedonia y que, a su vez, cumpliera la función de lugar de culto de las ceremonias mistéricas y de oráculo.

Este es el conjunto espectacular de la tumba que salió a la luz tras las excavaciones de 2014. Una escalera pronunciada que llevaba hasta una puerta de entrada protegida por dos esfinges. Una primera sala abovedada en la que dos cariátides o sacerdotisas nos brindaban el paso  a una segunda sala con un bello mosaico en el que se representa el rapto de Perséfone, Y por último, una tercera sala donde se encontró la cista en el suelo de un enterramiento y restos humanos de varios esqueletos.



Según Lefantzis, este tipo de monumento funerario con una amplia función religiosa era típico de la época. Señalando que hay ejemplos comparativos en Asia Menor y Oriente Medio, pero que en el monumento/tumba de Casta cobraba una personalidad puramente macedonia. Se reafirma en su apreciación de lugar iniciático por la decoración pictórica del friso de la segunda sala.

Reconstrucción de parte del friso pictórico que decoraría la sala del mosaico. Las escenas tienen diversas interpretaciones. Su estado de conservación hace muy difícil su lectura.



También afirmó que el agujero circular que rompía el mosaico de esta sala podría haberse producido al haberse colocado en él un altar o podium para una estatua o trípode.

Detalle del friso de la cámara del mosaico con una imagen alada y un trípode délfico. El trípode era una mesita redonda con tres pies altos para la ofrenda de frutos y para servir de ara y como instrumento de adivinación. El más famoso era el de Delfos en el que se sentaba la sacerdotisa Pitia para dar sus oráculos. 


Sala tercera y segunda. La tercera contenía el enterramiento en una fosa/cista y posiblemente el ajuar del difunto y sería sellada con una puerta de piedra; mientras que la segunda sala, a la que se accedía libremente a través de un doble vestíbulo protegido por las esfinges (sala 1) y las cariátides (sala 2), serviría como lugar de oráculo. Como vemos en la reconstrucción de abajo, el suelo de la sala 2 estaba decorado con el mosaico del rapto de Perséfone, muy empleado como motivo funerario. Según la teoría de Lefantzis, en algún momento después de producirse el enterramiento fue destruido para acomodar algún altar o trípode justo en el centro del mismo.


En la imagen de abajo vemos cómo se podría producir una de esas consultas adivinatorias. Se trata del tondo de un kílix ático de figuras rojas, del pintor Codros, c. 440-430 a. C., conservado en el Museo de Berlín (Berlin Mus. 2538). Representa a Egeo, mítico rey de Atenas, consultando a la Pitia, el Oráculo délfico, que está sentada en un trípode. La inscripción en la copa identifica a la Pitia con la diosa Temis. Ésta es la única imagen contemporánea de la Pitia.


Casualmente los motivos geométricos de grecas laberínticas y rectángulos con dameros se repiten en el marco del mosaico de la tumba. Imagen tomada durante el proceso de excavación de esta sala.


Sobre el monumento del león que coronaba el túmulo.

Para Lefantzis no hay duda de que la teoría de la arqueóloga Katerina Peristiri de que el magnífico león de Anfípolis, que hoy se levanta junto al río a varios kilómetros del lugar, coronaría el imponente túmulo de casi 500 metros de diámetro. La escultura se elevaría en su cima sobre un pódium cuadrado de 9,95 x 9,95 metros y 5,30 metros de altura, que ya fue descubierto en 1964 en la colina Casta por el arqueólogo Dimitris Lazaridis. La elevación de la colina, el pedestal y la misma escultura, también de 5,30 metros, haría visible al monumento desde bien lejos.


Según Lefantzis el pedestal tendría un friso en la base que representaría una procesión funeraria de un guerrero macedonio. Sobre esta parte del monumento, el arquitecto aportó dibujos recreándolo, basándose en los restos arqueológicos y en los relieves que se han recuperado o que se conservaban dispersos en distintos museos. En marzo, en la conferencia que ofreció en Salónica, presentó esta teoría basándose principalmente en una placa de mármol de Tasos con un relieve que afirma se descubrió durante las excavaciones de estos años, aunque nunca ha dicho exactamente donde se encontró.


La placa, de la que desconocemos las dimensiones exactas, representa a un guerrero macedonio que porta un escudo y un complejo casco de los utilizados en época de Alejandro. Detrás de él aparece un caballo al que posiblemente el hoplita sostenga de las riendas y un árbol con una serpiente enroscada al mismo. Algunos dicen que sobre el escudo sobresale la punta de una lanza (sarisa) que empuñaría supuestamente otro guerrero que siguiera en esta procesión funeraria o más probablemente sea el umbo del escudo de un soldado de caballería.

La imagen del hoplita que nos han proporcionado es ésta. Es poco nítida aún en el detalle ampliado de la derecha. La imagen del guerrero es típica, pero, lo que no lo es tanto, es la parte de la escena de la serpiente enroscada a un árbol. Se han dado varias interpretaciones posibles. Una dice que puede ser una de las representaciones del dios Zeus que según la tradición órfica, tomó la forma de la serpiente con el fin de tener relaciones sexuales con Perséfone para concebir a Dionysos Zagreus. Y una segunda, que dice que al ser una higuera el árbol, la relación de Zeus es con Deméter, que se cree que había creado este árbol por primera vez en Eleusis

La panoplia del soldado nos puede dar referencias cronológicas. Llama la atención el casco cónico (konos) de tipo beocio utilizado por los hoplitas y los soldados de caballería macedonios durante la etapa helenística. Su forma puntiaguda y su visera eran características. Poseía además unas guardias de bronce para las orejas. Sobre el pincho de la cresta se fijaba algún distintivo como un penacho para reconocer el regimiento del soldado. Debajo un estupendo casco en bronce muy parecido, del que no sabemos nada más que fue encontrado en la antigua Yugoslavia. 


Hay quien cuestiona la datación de este relieve precisamente por este detalle del casco, puesto que argumentan que era un casco utilizado más bien en el siglo III y II a. C., por lo que el relieve, pese a haberlo encontrado en la colina, no pertenecería al monumento sino a una lápida de un jinete de Macedonia contemporáneo de los últimos reyes Antigónidos de Macedonia, Filipo V (221-179 a.C.) o Perseo (179-168 a.C.).



Esta son pinturas de la tumba de Agios Athanasios en Salónica, datada en el último tercio del siglo IV, cuando se supone se dataría la tumba de la colina de Kasta. Los soldados asisten con otro tipo de escudos y yelmos.


Pese a las críticas recibidas, Lefantzis ha insistido en la conferencia de San Petesburgo que impartió en octubre sobre la pertenencia de este relieve a un friso de la base de la escultura del león. Es más, ha llegado a presentar un dibujo que reconstruye una supuesta escena funeraria. Se ha valido para ello del relieve del hoplita encontrado para seriar un cortejo procesional y de otros dos fragmentos de relieve que se encuentran en el museo arqueológico de Kavala para representar una escena de sacrificio de un general o héroe (el supuesto difunto) frente a un altar.

Este es el dibujo de Lefantzis que reconstruye la escena narrada.
Argumenta Lefantzis que los fragmentos del museo de Kavala son del mismo monumento por el tipo de piedra (mármol de Tasos), el estilo de las esculturas, el espesor de la placa y la altura y tamaño de los agujeros que sirven para acoplarlos.

No poseo imágenes de mejor calidad que comparan estos aspectos mencionados de las dos placas de relieves principales: las del héroe/general y la del soldado y caballo. Vosotros juzgad.



El hecho de que en esta nueva pieza, el hombre lleva la espada al revés, probablemente quiere reflejar que es el propio difunto que es conducido al inframundo. Hay quien asegura que es un modelo de espada especial que utilizaba Alejandro Magno. Un detalle que no debe pasar desapercibido porque le da unidad temática con el relieve del guerrero es la serpiente enroscada a un árbol que también aparece en el nuevo relieve.

El dibujo reconstructivo que ofrece Lefantzis en donde se pueden comparar los relieves. Por lo que se aprecia en la imagen, no me parecen relieves de la misma calidad, pero, sobre todo, hoplitas y figuras centrales son claramente de distinta proporción, lo que no es propio de un relieve griego de calidad de esta época por mucho que se pueda argumentar que se pretende "divinizar" al héroe. Más si tenemos en cuenta la calidad de las tres figuras escultóricas del conjunto: león, esfinges y cariátides.

A mi juicio, Lefantzis ha tratado de encajar estas piezas tomando como modelo otro relieve ya conocido que se conserva en el museo arqueológico de Anfípolis (se puede ver debajo). Es de peor calidad, pero representa una escena parecida  ala recreada para el friso: un militar de alto rango del ejército macedonio realizando un sacrificio en un altar, detrás tiene a un guerrero con escudo redondo y un casco con la misma posición del guerrero de nuestro friso. También hay un caballo con la misma vista de perfil. Este relieve votivo estaba datado a finales del siglo III a. C. Podría ser que el friso del monumento fuese la fuente de inspiración de esta estela y que este militar se representase asistiendo a una libación en un altar cerca del león, en el túmulo Kasta.




De la vestimenta del militar, porta unos ropajes sencillos recogidos por un cinturón por debajo del pecho como las estatuas de mármol de Hefestión y Alejandro Magno que conserva el Museo Arqueológico Nacional de Atenas. Son copias del siglo I a. C., de un grupo de estatuas erigido en Alejandría en honor de Hefestión. Es tentador especular que las dos figuras se colocaban uno al lado del otro, cada uno con un caballo. Colección egipcia. Inv. los números 45 y 44.


Sobre la entrada a la tumba.

La entrada a la tumba/oráculo también ha sido objeto de debate en estos días. Lefantzis ha planteado la hipótesis de que el túmulo tenía una puerta monumental o propileos, lo que es de todo punto creíble. Dice que hay restos repartidos por distintos museos, incluidos el Getty, el Louvre y el arqueológico de Estambul. Ha recreado la entrada como un falso próstilo de un templo jónico in antis, que se apoyaría sobre el muro perimetral, a la manera de como han aparecido otras tumbas macedonias. Tendría un friso y un pequeño frontón que ocultarían la techumbre a dos aguas del tramo de la escalera hasta llegar . Entre las dos semicolumnas jónicas se abriría una puerta adintelada con una moldura parecida a la de la entrada a la tercer cámara. La fachada tendría una anchura de seis metros y pudo alcanzar una altura de nueve, siendo superior en un metro a la parte superior a la bóveda de la tumba.

Sobre el dibujo se especifican, con un color más oscuro, los restos encontrados del tímpano, friso, arquitrabe, pilastras y marcos de la puerta. El arquitecto también casi trasparenta una puerta de piedra semejante a la que daba acceso a la tercera sala para que podamos ver cómo veríamos de frente las imponentes esfinges guardianas. 


El dibujo resulta atractivo aunque no resuelve ciertos problemas que genera su dibujo.


El primero de los problemas sería el de cómo se accedería a la puerta si ésta se encontraba sobre el muro perimetral que medía tres metros de altura y el edificio era empleado para culto y centro de adivinación. Este inconveniente se salvaría con una rampa o escalinata previa, que seguramente debió existir, a juzgar por las fotos de los primeros días de excavaciones que nos mostraban el tramo justo en frente de la puerta como más desmantelado y desigual.

Se ha afirmado que el muro perimetral mantiene una uniformidad en todo su conjunto que se aprecia incluso en sus sillares interiores, dejados después de desmantelar los lujosos sillares de mármol de Tasos. Sin embargo, parece que esa uniformidad se rompe justo en la entrada, que parece hecho con un relleno de bloques dispares y al que le falta una hilada de sillares, lo que sugiere que su altura era menor en este punto y que estos sillares se apoyaban en otros bloques en sentido perpendicular para crear otra escalera o rampa hacia el exterior del túmulo. Una losa superior, más fina, de la que arranca la escalera que baja hasta el suelo de la tumba parece confirmar esta hipótesis.


Christine Laemlin ofrece algunas posibles opciones del acceso. Posiblemente la escalera que desciende tan bruscamente hacia la puerta de las esfinges, dejando apenas un poco más de 120 centímetros entre el último peldaño y ésta, no se tratara de un fallo de diseño. Sino un apaño cuando se decidió convertir la tumba en un oráculo y que antes el vestíbulo era más amplio y la escalera o rampa más corta, pudiendo llegar incluso hasta la base del períbolo. Su opinión es que al hacer la puerta monumental se tuvo en cuenta el hecho de ascender y a continuación descender, puesto que tenía un significado simbólico e iniciático para el fiel que acudía no sólo a la tumba sino también al lugar de adivinación.


La hipótesis de Lefantzis de esta especie de porche de entrada se justifica por distintas razones. La más importante es que las paredes laterales de ese dromos están recubiertas con estuco que imitan sillares idénticos en forma, tamaño y apariencia a los de mármol reales que adornan las salas siguientes. Bajo ellos hay bloques calizos más toscos. El estuco es frágil y no es apto para el exterior por lo que nos confirma que el pasillo/escalera estuvo a cubierto. Las paredes de este espacio como se ven en la fotografía fueron desmanteladas a lo largo de toda la longitud de la pendiente. Es muy probable que los sillares que se quitaron de esta parte se utilizaran para levantar los muros con los que se sellaron las salas. No hay duda de que se llevó a cabo una operación premeditada de desmantelamiento de esta fachada con el fin de ocultar la entrada de la tumba o incluso de todo el túmulo. En ese último caso, el león podría haber sido desmantelado al mismo tiempo y deliberadamente dejado sus bloques en el río Estrimón.


Sobre el muro perimetral.

Por último, en la conferencia de octubre Lefantzis lanzó una teoría sobre los bloques calizos con los que se creó la carcasa o parte interior del muro de contención perimetral de la colina. Afirma que estos bloques provienen del desmantelamiento de ciertos tramos de la muralla de la ciudad. Para probar sus palabras presentó el estudio que mostraba que existían tres tramos de la muralla norte de la ciudad -de 183, 270 y 45 metros de largo- a los que les faltaban los bloques. La suma de los tres tramos es de 498 metros, que es exactamente la longitud del perímetro del recinto de la colina Kasta.

Detalle del plano que aportó Lefantzis de la ciudad de Anfípolis con los tres tramos de muralla (en línea discontinua) que faltan.


Esto implicaría que la construcción fue hecha a finales del siglo IV a. C. tras las secuelas de la guerra civil entre Olimpia y Casandro en 316 a. C.. Aristonous, general de Olimpia, defendió Anfípolis de las tropas de Casandro en la primavera de ese año y no podría haberlo hecho faltándole secciones de muralla. La explicación más probable es que el vencedor Casandro exigiese que se desmantelaran secciones de las murallas de la ciudad fueron destruidas después de que la ciudad se rindiese. Los sillares habrían estado abandonados hasta ser utilizados para rodear el túmulo.

Lo que nadie explica es qué fue de los bloques de mármol desaparecidos.

Tramo de períbolo que sólo conserva las dos hileras inferiores de mármol y debajo un tramo completo con su cornisa.



viernes, 21 de octubre de 2016

EL LEGADO DEL ARTE CLÁSICO. DIEZ IMÁGENES DE GRECIA Y ROMA PARA COMENTAR.

Observa las siguientes imágenes del arte griego y romano luego contesta según la fórmula que te propongo. Para verlas con detalle puedes abrir la presentación a pantalla completa.



IMAGEN "X"
  • 1.- Titulo de la obra o descripción temática o funcional. Usa términos adecuados.
  • 2.- Indica la civilización, la etapa/cronología, el autor y lugar. La civilización, en este juego, sólo puede ser griega, romana o etrusca. Las etapas para la civilización griega o romana deben hacerse con precisión cronológica. El autor (sólo si debiéramos saberlo porque lo hemos citado en clase. Ej. los escultores de etapa clásica) y el lugar donde se encontró o se encuentra en la actualidad (museo).
  • 3.- Al menos, dos o tres razones exclusivas (no generales o porque sí) para haberlas atribuido a la civilización, a la etapa o al autor.
  • 4.- Indica otra obra de la misma civilización  o de la otra en donde se puedan ver rasgos parecidos y en qué se asemejan o difieren. 
Con ello estarás haciendo un pequeño comentario.

Mira el ejemplo que viene a continuación sobre la siguiente imagen.

IMAGEN 11


"IMAGEN  número 11.

1.- Titulo/descripción. La imagen es el detalle de un altorrelieve en mármol que representa un tema mitológico: la guerra de los dioses contra los gigantes (en concreto, una Moira matando con su maza al gigante Agrio).
2 .- Civilización-etapa-lugar. Pertenece a la civilización griega, etapa helenística, en concreto se encontraba decorando el basamento del monumento conocido como altar de Zeus y Atenea de la acrópolis de Pérgamo, que se levantó en el siglo II a. C. Hoy en día se puede contemplar reconstruido en el Museo de Pérgamo de la ciudad de Berlín.
3.- Características exclusivas que nos permiten atribuirlas al estilo. En la obra se aprecia algunos de los rasgos más peculiares y llamativos de la etapa helenística como es el movimiento desenfrenado con el que se representan los personajes. La Moira sujeta la cabeza del gigante al mismo tiempo que se abalanza sobre él y está a punto de asentarle el golpe mortal. El gigante se intenta librar con todas sus fuerzas y agita culebreando su cola. Otro rasgo que lo vincula al helenismo es la temática en la que se hace una exaltación morbosa de la violencia y de la muerte, mostrándose en el rostro del gigante el dolor y la angustia de no poder librarse de este destino.
4. Obra relacionada. Por semejanza la obra debe recordarnos al mármol en bulto redondo más conocida del helenismo, La muerte de Laoconte y sus hijos. El tema mitológico, la presencia de la muerte e incluso el gesto de dolor o la misma figura del gigante, que nos debe recordar la de Laoconte, nos indican que son esculturas de estética relacionadas."

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Mónica responde a la imagen 6 y se gana 0,5 puntos a sumar a una nota de clase. No ha sido el punto completo porque hay un error de atribución a la etapa y porque le falta algo de más profundidad en el comentario.



Imagen 6.

1. Esta escultura es Hermes con el niño Dionisios que representa una escena mitológica. Pertenece a la civilización griega, a la etapa helenísica y se encontró entre las ruinas del templo dedicado a Hera, en Olimpia donde servía como ornamentación. Ahora se encuentra en el Museo Arqueológico de Olimpia. La obra pertenece a Praxíteles, aunque se encuentra en discusión si se trata de una copia romana de la original de este mismo autor. En la escultura se pueden ver varios rasgos que corresponden con la etapa helenística, (siglo IV a. C.) como el hecho de que aparezca un niño, más llamativo aún siendo un dios, tampoco posee el movimiento trascendental, puesto que Hermes simplemente tiende unas uvas a Dionisios bromeando con la divinidad del segundo, causando una imagen tierna y buscando despertar la emoción en el espectador. Recuerda un poco a la estatua de "El Espinario" debido a que a pesar de no representar un dios, está representado un niño tratando de quitarse una espina del pie, lo que evoca también sentimientos en la persona que lo observa, más allá de contemplar la perfección de la obra. Ambas pertenecen a la etapa helenística.



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Tamara consigue el punto extra para sumar a una nota de clase al responder a la imagen número 7.
El comentario está bien, pero podría haber estado mejor si ademas de lo que has dicho hubieras explicado algunas de esas reglas matemáticas introducidas en el templo o que hubieses explicado las partes del templo.



IMAGEN NÚMERO SIETE:
En esta imagen aparece el Partenón de Atenas. Es uno de los principales templos dóricos que se conservan actualmente. Está situado en la Acrópolis de Atenas. Fue mandado construir por Pericles en el siglo V como agradecimiento de la ciudad a los dioses por ganar contra los persas y los arquitectos fueron Ictino y Calícretes bajo órdenes de Fidias. Es un templo dedicado a la diosa griega Atenea.
Estaba construido de mármol pintado, pero era un mármol pentélico, y la estatua colosal de Atenea era crisoelefantina (de oro y de marfil). Es de orden dórico porque era el orden más sagrado y perfecto, períptero (una fila de columnas rodea el templo) y octóstilo (tiene ocho columnas en su frente). Está construido aplicando unas reglas matemáticas de proporción. En toda la historia ha sido templo, iglesia, mezquita, palacio y almacén de pólvora y explosivos. La decoración escultórica narra varias escenas de la mitología griega y está por las metopas y los tímpanos. Actualmente hay relieves del friso en el Museo Británico. 
Las obras relacionadas con el Panteón de Atenas son Propileos, el Templo de la Atenea Niké y el Erecteion, todos en la Acrópolis de Atenas.




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Sofia, no está mal lo que has puesto, pero pierdes la perspectiva de la imagen. La finalidad de esta obra no era sólo que reconocieras y hablaras del edificio en concreto, el teatro de Pompeyo en Roma, sino del teatro romano en general (de, como tú dices el "prototipo de teatro romano"), sus partes, y sus diferencias/similitudes con el teatro griego. Ahí es donde debería estar el comentario principal, exactamente el requisito "3.- Al menos, dos o tres razones exclusivas (no generales o porque sí) para haberlas atribuido a la civilización, a la etapa o al autor."
Ganas sólo 0,5 puntos.



IMAGEN 5 - Sofía Espinosa Calonge

La imagen es del Teatro de Pompeyo el cual pertenece a la arquitectura romana. Fue construido durante la República, concretamente en torno al año 55 a.C. y permaneció activo hasta finales del siglo V d.C.
Actualmente los restos del lado este del pórtico unido al teatro y tres de los cuatro templos asociados a este teatro pueden observarse en el Lago di Torre Argentina, los escasos restos del cuarto templo se encuentran en el subsuelo de la Via di Grotta Pinta.
Fue el primer edificio en Roma construido en mármol. No era solo un teatro, sus dimensiones eran enormes, tenía un gran peristilo rectangular con estatuas en exedras y un espacio destinado a encuentros públicos. Se encontraba coronado por un templo dedicado a Venus Victoriosa, diosa de Pompeyo. 
La arquitectura de este teatro supuso muchas diferencias y marcó el prototipo de teatro romano.
Otros teatros coetáneos al tratado son el Teatro de Marcelo iniciado por César y terminado por Augusto y el teatro de Balbo construido por Lucio Cornelio Balbo.



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Imagen 8, por Andrea Sterian.

Esta obra escultórica pertenece al emperador Octavio Augusto velado. Pertenece a la etapa romana, alrededor del siglo I a.C. Esta escultura de bulto redondo se encuentra en el museo de Mérida actualmente, antes hallado en un teatro en el mismo lugar. Octavio Augusto se muestra como Pontifex Maximus, la máxima autoridad religiosa. Esta obra es realizada en mármol de Carrara, posiblemente. Se atribuye a la etapa romana
ya que en esa época se creó la escultura de bulto redondo, y por tanto el retrato a personajes importantes de ese momento. También se ve la idealización de la persona, transformándola en pontifex, o en cualquier otra persona, ya sea juez, general o incluso dios. Otra obra que se asemeje a esta es la de Augusto Princeps del Senado, que lo muestra como príncipe, o sino el retrato político republicano de Cicerón, que se hizo para difundir su imagen por todo el Imperio.