miércoles, 22 de octubre de 2014

LA NECRÓPOLIS DE GIZEH (I). VISTA AÉREA. LA PIRÁMIDE DE KEOPS Y SU RECINTO FUNERARIO.

Las pirámides son los monumentos más espectaculares de Egipto, pero esto es decir poco, son el símbolo de esta civilización y uno de los logros arquitectónicos más excepcionales de la historia de la humanidad. Desde sus orígenes han ejercido una fascinación mágica sobre todos los que las contemplaron, pero especialmente sobre científicos y arqueólogos..., y también sobre aventureros y soñadores de cualquier índole. La mayoría de ellas se construyeron en tan sólo nueve siglos, entre la Dinastía III y la Dinastía XII  (entre 2686-1786 a. C.), y las más imponentes de todas, las que se ubican en la necrópolis de Gizeh o Guiza, se construyeron en tan sólo setenta y cinco años (entre 2589-2514 a. C.), concretamente en los reinados de Keops (Quéope o Jufu) y sus hijos Kefrén (Quefrén Jafra) y Micerino (Menkaura).
Como quiero hacer una estudio extenso de lo que nos podemos encontrar en Gizeh y puede que este artículo se hiciera interminable, voy a dividirlo en tres partes:
  • (I) La pirámide Keops y su recinto funerario (en este artículo, junto con la presentación de la meseta de Guiza).
  • (III) La pirámide de Micerinos y su recinto funerario. Los barrios de los obreros y las canteras.
Sirva como aperitivo esta presentación en la que podemos contemplar con todo esplendor la majestuosidad de este conjunto arqueológico único. Recomiendo abrirla a pantalla completa para disfrutar de las vistas.

La idea de la pirámide y del complejo funerario. Las necrópolis.

La primera pirámide con su complejo funerario se erigió en Saqqara, la primera necrópolis importante de Menfis, la capital del Egipto unificado. Fue en tiempos del faraón de la III Dinastía,  Zoser (Djeser o Dyoser o Necherierjet) hacia el 2667 a. C. El modelo era novedosos puesto que por primera vez el faraón sobresalía sobre sus súbditos, que seguirían enterrándose en mastabas. Se trataba realmente de una serie de mastabas superpuestas o escalonadas que hacían sobresalir en altura la tumba del faraón (hasta 70 metros). En los años sucesivos y en otras necrópolis de Menfis como Dahshur, la pirámide escalonada fue evolucionando hasta dar lugar a "auténticas pirámides o con lados inclinados, que en otro momento podríamos analizar. No insisto más en la evolución de la arquitectura funeraria puesto que ya lo he tratado en otro artículo.

Primera pirámide o pirámide escalonada de Zoser en Saqqara.



La pirámide era sólo una parte, la tumba, del complejo funerario. También había templos para dar culto al faraón muerto, otros enterramientos de familiares y altos funcionarios, embarcaderos, avenidas procesionales y recintos diversos... Con el paso del tiempo surgirían en una franja de unos 40 kms de distancia en torno a Menfis auténticas ciudades funerarias (necrópolis) con las pirámides en el centro. Entre ellas destacan entre otras, y de norte a sur, las necrópolis de Abu Rawash, Gizeh, Abusir, Saqqara, Dashur y Meidum.

Las principales necrópolis y monumentos funerarios en torno a Menfis.




La meseta de Gizeh. La elección de Keops.

El faraón Snofru (Sneferu), fundador de la IV Dinastía, tuvo bastantes problemas para construir estable su pirámide en el nuevo emplazamiento de la necrópolis real de Dashur (hacia el 2613-2599 a. C.). Probablemente eso indujo a su hijo Keops (2589-2566 a. C.) a buscar un nuevo emplazamiento para su propia pirámide.

Pirámide de Snofru en Dashur. Una inadecuada cimentación hizo que estuviera a punto de desmoronarse este segundo proyecto de pirámide de Snofru como una primera que intentó en en Meidum. El arquitecto tuvo que rectificar el ángulo de inclinación de los 54º iniciales a los 43º, dando lugar así al inconfundible perfil de la "pirámide acodada" o "romboidal".




El nuevo lugar de enterramiento debía tener una serie de requisitos topográficos y logísticos:
  1. Debía estar cerca de la ciudad en la que se ubicaba la corte, Menfis, para que pudiera ser admirada. La razón es que este tipo de tumba además de tener la finalidad funeraria, debía cumplir una función política fundamental: demostrar la grandeza del faraón allí enterrado a sus súbditos, a los faraones venideros y, en definitiva, a toda la humanidad presente y por venir.
  2. Debía estar en la orilla oeste del Nilo, para que al ponerse el sol se produjera el espectáculo simbólico-religiosos en que se unían el astro y el faraón al que ya se le tenía como la encarnación del mismo Ra (dios sol). El nombre egipcio de la pirámide Ajet-Jufu ("el horizonte de Jufu") hace alusión al hecho de que era en su ápice donde los últimos rayos del sol se ocultaban formando una especie de rampa por la que el soberano y el astro ascendían hasta el cielo. Por otro lado, el ápice de la pirámide era el sitio donde se recogía el primer rayo de sol y desde donde el faraón salía en forma de sol.
Puesta de sol tras la pirámide de Kefrén donde casi se puede ver el efecto relatado. Siento no haber podido encontrar una imagen mejor para ilustrarlo.



    1. Además, el recinto funerario debía estar cerca del Nilo, para facilitar la labor de acarreo de aquellos materiales para su construcción que venían de lejos y de todos aquellos productos necesarios para la vida de un poblado de obreros de decenas de miles de personas. Si se necesitaba estar cerca del río, a su vez, debía elevarse a una altitud suficiente para que no le alcanzara la inundación anual ni a la base de los edificios como a las posibles dependencias subterráneas que se realizarían (la Gran Pirámide tiene una sala a más de 20 metros de profundidad de la base).
    2. Debía ser construida sobre un suelo estable. Es decir, debía tener unos cimientos de roca capaces de soportar las toneladas que recibirían encima.
    3. Tenía que estar cerca de canteras donde se obtuviesen gran parte de las piedras que se utilizaran en su construcción. A ser posible, las canteras de donde se extraían los sillares de caliza que constituirán la estructura debían estar al lado para facilitar tan basta obra. Otra cosa podía ser las canteras de materiales más especiales con los que se pensaba revestir la pirámide (la caliza blanca de Tura a pocos kilómetros al sur y en la orilla este del Nilo o el granito de la gran cámara de Asuam).
    Gizeh desde el sur, reconstrucción. En la foto se puede diferenciar claramente el nivel de inundación del río y el páramo calizo que queda fuera de ella donde el desierto es el amo y se ubicaron las necrópolis de Menfis.



    El monarca se decidió por un páramo o mesa caliza llamado Gizeh, a 40 m de altitud en los cerros de Mokkatan, en el borde del desierto de Libia que se asoma sobre el Nilo. Actualmente es una barriada suburbial a unos 12 km del centro de El Cairo y a unos 20 kilómetros al norte de las ruinas de la antigua capital Menfis. El aspecto actual del lugar es el resultado de la configuración natural del terreno combinada con la acción del hombre, especialmente por su extracción de la piedra caliza del lugar, abundante en fósiles, que se utilizaba como material de construcción para pirámides y mastabas, y con su colmatación del yacimiento mediante los desechos de los constructores.

    Vista del perfil del cerro o mesa de Gizeh en relación a la vega del Nilo y, debajo, de la ubicación topográfica del yacimiento. Ese puede apreciar el ancho wadi que sirvió como zona portuaria para recibir materiales.



    El sitio se divide naturalmente en dos zonas elevadas bien definidas, puesto que las separa un ancho wadi que en su momento sirvió para canalizar las aguas del Nilo hasta allí y poder crear un pequeño puerto donde recibir materiales desde el río. En la zona norte se situaría el espacio noble de las pirámides de los faraones, la Esfinge, los templos y las mastabas de los altos funcionarios del Imperio Antiguo y al sur, sobre los montículos del sudeste, tumbas particulares y los poblados de los obreros que trabajarían en las obras.

    Reconstrucción de la ubicación de Gizeh durante la construcción del complejo funerario de Keops. La cantera podría estar donde luego se ubicaría la zona templaria de Kefrén con su Esfinge.



    La obra pudo comenzar sólo después de que el arquitecto hubiera terminado el plano y calculado la cantidad de materiales y hombres necesarios para la construcción. El suelo también debía nivelarse antes de que los astrónomos fijaran de forma precisa la orientación de los lados de la pirámide en relación con los puntos cardinales.

    La Gran Pirámide de Keops. Datos. El exterior.

    No entraré en los problemas técnicos y de organización que entrañaban la construcción de estas edificaciones que tanta literatura ha generado. Me limitaré al análisis formal de lo encontrado, desde un punto de vista arqueológico y artístico.

    La pirámide Keops, el museo de la barca y El Cairo.



    La Gran Pirámide de Keops fue la primera en ser construida sobre esta plataforma de Gizeh. Fue terminada en torno al 2560 a. C., pudiendo tardar en su edificación entre 10 y 20 años. Se atribuyen los trabajos al arquitecto Hemiunu, que tiene una mastaba en la necrópolis aledaña en donde atestigua en inscripciones que trabajó en la obra para Keops.

    1. Dimensiones y magnitudes colosales. Es la mayor pirámide construida jamás en Egipto. Tiene una planta cuadrada de 230,38 m de lado, con una desviación media de 11 cm como máximo entre los lados paralelos que queda reducida a sólo 2,1 cm al nivelar la altura. La gran pirámide de Keops medía, originalmente, 146,6 m de altura, pero actualmente carece de la punta con el piramidón, por lo que pierde unos 10 m de altura. Para la construcción de esta tumba gigantesca se emplearon como material principal 2,5 millones de bloques de caliza numulítica local, con un peso de 2,5 toneladas como media, apilados en 210 hileras. Otros sillares como los del granito rojo traídos de Assuam para construir la Cámara del rey pesan entre 15 y 60 toneladas. Yo creo que con estos datos ya podemos hacernos buena cuenta del colosalismo de la empresa, tan solo para servir de tumba a una persona. Para más concreción y más medidas se puede consultar esta página.


    2. Precisión mágica. Si fascinan las dimensiones de la altura, de su superficie y de la cantidad de materiales empleados, tal vez sorprende más la exactitud en otros cálculos más difíciles de realizar y plasmar en la práctica como el ángulo de su pendiente, de 51º 52´  igual en cada cara, o la alineación casi perfecta hacia el norte verdadero, no el magnético. Hay que tener en cuenta que la pirámide se construyó hace más de cuatro mil quinientos años, cuando los conocimientos matemáticos y de medición estaban en mantillas.

    Perfecto encaje de los sillares calizos de Thura.



    3. Decoración. Apenas se conservan restos de los bloques de caliza blanca que revestían la pirámide, puesto que fueron desmantelados en la Edad Media para servir de material de construcción a los nuevos edificios del cercano El Cairo. Tales bloques daban a las pendientes de la pirámide un aspecto liso y regular y posiblemente contendrían algunos relieves e inscripciones hoy perdidos. Rematando el edificio habría una pieza, conocida como piramidón,

    La pirámide de Keops. Su interior.

    Para seguir la explicación fíjate en los números que hacen alusión a la sección de la pirámide numerada que viene debajo.




    La entrada de la pirámide estaba oculta en el cara norte. Hoy se utiliza una galería practicada por los saqueadores de tumbas durante el periodo del califato (2), que parte de un nivel inferior que el de la entrada original (1), hoy obstruida. A través de este pasillo  horizontal se accede al lugar donde encontramos dos posibles rutas: un pasaje que desciende (4) hasta excavar 20 metros en la roca madre y llevarnos a una primera cámara funeraria (5) inacabada (posiblemente la idea inicial de Hemiunu); o, sorteando unos bloques de granito (3) que sellan el pasadizo, se puede ascender durante unos 38 metros hasta otro lugar de bifurcación (6).

    La Cámara de la Reina posee una altura de 6,33 m en el vértice donde confluyen los bloques que conforman su techo como a dos aguas. El nicho de la pared en su origen sólo tenía un metro de profundidad, pero ha sido agrandado y excavado más allá por los buscadores de tesoros. En la imagen se puede ver los falsos conductos de ventilación que parten hacia el norte y hacia el sur.




    De allí podemos tomar tres posibles direcciones:
    1. 1.- bajar por un pozo utilizado por los constructores de la tumba que lleva hasta casi la cámara subterránea (12);
    2. 2.- seguir ascendiendo por la Gran Galería (9) hasta el corazón de la pirámide; o
    3. 3.- continuar por un pasadizo bajo horizontal (8) que lleva a una segunda cámara, a la que se denomina erróneamente como Cámara de la Reina (7), sin que en ningún caso sea el lugar en el que fue enterrada la mujer de Keops y posiblemente fuera donde se depositó su doble escultórico. De esta cámara salen unos conductos cuadrados (7) de sección de 20 centímetros de lado. Según se ha podido explorar con cámaras dirigidas por robots éstos llevan hasta alguna otra cámara sellada, por lo que se descarta que sirvieran de conductos de ventilación. Éste ha sido el último descubrimiento arqueológico de tan misteriosa pirámide. Podéis ver el vídeo que os ofrezco a continuación que nos permite ver el interior de la pirámide actualmente y los esfuerzos tecnológicos por desentrañar sus lugares ocultos.

      La Gran Galería (9) es un monumental pasadizo en pendiente de unos 47 metros de longitud y una altura de 8,5 m. El techo se construyó como una falsa bóveda por aproximación de hiladas. Las enormes dimensiones de la galería se explican por el hecho de que a los lados de la misma se apilaran los sillares necesarios (aproximadamente 25) para tapar la parte inferior del corredor después de enterrar al rey. Las pequeñas ranuras laterales de los muros corresponden a las fijaciones de las poderosas vigas de madera utilizadas para sujetar los bloque se impedir su deslizamiento prematuro.

      La Gran Galería con sus muescas laterales y el techo de falsa bóveda.




      Un corto y bajo pasillo (11) conduce desde le extremo superior de la Gran Galería hasta la cámara funeraria definitiva o Cámara del Rey (10).  Este pasillo tenía la función de contener tres losas de granito que se desplazaban para cerrar la tumba. Este obstáculo no detuvo a los saqueadores, que agujerearon las piedras. La cámara principal (10,5 x 5,20 m) se construyó íntegramente con granito rojo y está situada a 42 m por encima del nivel del suelo. En esta sala todavía reposa el sarcófago vacío y sin tapa del soberano (2,30 m de longitud). Se introdujo cuando las obras estaban en curso, ya que no habría cabido por ninguno de los pasadizos.

      Sección de la Cámara del Rey con las losas graníticas  que sirven de dintel y las consiguientes cámaras de descargas.


      Los angostos túneles que salen de las paredes norte y sur, como en la cámara de la reina, podrían ser para aportar aire, pero tienen también una función simbólica: asegurar la ascensión a las estrellas del espíritu transfigurado del faraón. Sobre la cámara se edificaron cinco cámaras de descarga y un techo a doble vertiente para desviar el peso de la piedra. En los bloques de descarga se han descubierto las inscripciones de cantera con el nombre de Keops, que prueban la atribución de la pirámide a dicho soberano.

      La cámara funeraria del Rey con el sarcófago de granito.



      El recinto funerario de Keops.

      A diferencia de la pirámide, los recintos de culto de la parte oriental se conservan peor. Del templo funerario apenas queda el pavimento de basalto negro del patio. Consistía en un edificio de planta rectangular que se unía con el templo del valle o inferior a través de una vía procesional que se dirige hacia el norte durante unos 810 metros. Los restos de la calzada y del templo se han encontrado en la barriada de Nazlet el-Samman.

      Actualmente la avenida que une los templos de Keops desaparece al bajar el desnivel de la mesetilla.



      Reconstrucción del templo funerario junto al río.


      Junto al santuario se alzan cuatro pirámides menores o satélites (la última descubierta en 1991, por eso no viene en muchos planos) pertenecientes a reinas. La primera es la tumba de la madre del rey Hetepheres, y cuenta , en la cara sur, con un pozo que alberga la barca funeraria, así como los restos de una cámara en la cara este. La segunda se parece a la anterior y albergaba el cuerpo de la reina Meresanj. La tercera perteneció a la reina Henutsen y de ella se conserva la cámara mortuoria. La cuarta estaba tan destruida que sólo se ha sabido de ella tras una campaña arqueológica, más que una tumba, podría ser el vestidor del faraón fallecido durante el festival.

      El recinto funerario junto a la pirámide de Keops. Las necrópolis de tres de sus lados, el templo y la avenida procesional, las pirámides satélites y las fosas de las barcas.




      A ambos flancos del templo funerario y al inicio de la deteriorada rampa de acceso al templo se excavaron unos pozos para las barcas. También frente a la cara sur había otros dos pozos que fueron descubiertos en 1954 y que ocultaban todavía las desmembradas barcas funerarias de Keops. Una de ellas se reconstruyó en sus 1224 piezas y se instaló un museo sobre el antiguo pozo. La otra permanece en su foso. El excelente estado de conservación de la mera de cedro, de más de 4500 años de antigüedad, se debe a que las juntas de los 41 bloques de caliza que cubrían el pozo (alrededor de 20 t de peso) se cerraron herméticamente con mortero de estuco. de este modo, la madera quedó aislada de los efectos dañinos de la humedad y de los insectos.


      La nave de 43 m de longitud, posee un elegante contorno y presenta los extremos de la proa y la popa en forma de flor de loto. Los tablones de la barca se cosieron en hueco con cuerdas resistentes mediante una técnica especial, de tal modo que no hizo falta emplear clavos ni ningún otro tipo de pieza metálica para construir el casco. Unas pequeñas marcas en la parte inferior de los maderos indicaban cómo debían ser colocados. Los enormes largueros de la quilla (23 m de longitud) pesan más de cuatro toneladas. También se encontraron doce remos de grandes dimensiones con palas lanceoladas; los más largos servían de timón. Debajo de un baldaquín soportado por gráciles varas se situó el camarote (2,5 m x 9 m), que consta de dos cámaras. El capitán de la barca disponía de una cabina abierta en la proa.



      El recinto de las pirámides refleja el orden social del país, que seguía vigente en al vida del más allá. De acuerdo con el rango divino del soberano, las pirámides sobrepasan en altura cualquier otra construcción. Las sepulturas de las reinas eran mucho más modestas y las de los altos funcionarios, simples mastabas situadas alrededor de la gran pirámide. Durante los reinados de Keops y Kefrén se siguió un plan de ocupación en las distintas secciones de los cementerios. El recinto oriental (este) estaba reservado a los miembros de la familia real. Mientras que el occidental (oeste) correspondía a los cortesanos. La ordenada disposición en calles de las tumbas se distorsionó con la aparición de construcciones anexas de finales del Imperio Antiguo.

      Vista del cementerio oeste desde el aire.



      Una de ellas, del cementerio occidental, fue la de Hemiunu (G4000) el arquitecto que llevó a cabo la obra. Otra perteneció a Kapunesut Kay (G4651), un sacerdote que sirvió bajo el reinado de los cuatro primeros reyes de la Dinastía V. Se halla decorada con hermosas pinturas que recrean diversas escenas de la vida cotidiana, por ejemplo una procesión de barcas encabezada por el fallecido, una ofrenda y una colección de regalos y, a la izquierda de la entrada de la tumba, la conmovedora escena en la que aparece una mujer abrazando a Kay. La de Senedjemib (G2370) es, tal vez, una de las más importantes.

      Entrada a la mastaba de Senejemib Inti.



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      La continuación de este artículo

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