lunes, 6 de octubre de 2014

LA COLINA CAPITOLINA (2). EL ASYLUM Y EL ARX. EL TABULARIUM Y EL TEMPLO DE JUNO MONETA.

Esta es la segunda parte de una artículo dedicado al monte capitolino, la primera se encuentra en la siguiente dirección.

LA COLINA DEL CAPITOLIO. HISTORIA Y DESARROLLO URBANÍSTICO. EL TEMPLO DE JÚPITER OPTIMUS MAXIMUS Y EL ÁREA CAPITOLINA.


En el monte Capitolio existía otros dos espacios importantes además de la cima amesetada donde se encontraba el Templo de Júpiter Optimus Maximus: la otra cima conocida como Arx, menor en superficie pero más alta en altura,  y la vaguada que existía entre las dos elevaciones, que según la tradición recibió el nombre de Asylum porque Rómulo la destinó a dar cobijo a los refugiados que acudían a Roma desde otros poblados vecinos.

El Monte Capitolio en maqueta. Principales zonas y edificios. Vista aérea desde el Este.

El Asylum.

El sector en que mejor se han conservado los edificios antiguos ha sido el Asylum. La construcción en el siglo XVI de la actual plaza del Campidoglio y del Palacio Senatorial contribuyeron a la preservación de dos edificios muy interesantes: el famoso Tabularium y el menos conocido templo de Veiove. Recientes excavaciones han puesto además al descubierto otras construcciones menores incluso por debajo de estas estructuras citadas.

El Monte Capitolio en planta. Principales zonas y edificios del pasado romano (amarillo y estructuras en negro) y actual (azul celeste). Si pinchas sobre la imagen puedes ver la zona ligeramente ampliada.

El Tabularium es el edifico más importante que queda en pie del periodo tardo republicano. Fue construido en tiempos de la dictadura de Sila y financiado por el cónsul Quinto Lutacio Cátulo, que según una inscripción lo realizó entre el 83 y el 78 a. C. La función del edificio era la de conservar las leyes y los documentos públicos estatales (tabulae publicae) de ahí su nombre.

Tabularium. 83-78 a. C. Reconstrucción.

El edificio era propiamente tres estructuras:
  • un basamento o substructio de 73,60 metros, que venía a ser una especie de base para nivelar la zona. Consistía en un muro en opus quadratum con bloques de toba, que servía para contener el terraplén que daba al foro y en cuyo interior había escaleras y un corredor cubierto excavado en la roca para acceder al piso superior. Esta estructura sólo tenía como vanos dos puertas que conectaban el foro a dos niveles y unos pequeños ventanucos para iluminar el túnel. De las puertas, una quedó cegada cuando se construyó el Templo de Vespasiano y Tito en el foro y la otra daba detrás del Porticus Deorum Consentium, a un nivel más alto.
Tabularium. Otra versión.

  • - Por encima del podio, había una fachada  hacia el foro con una doble galería porticada de trece metros de altura cada una que conectaba como un via tecta el Área Capitolina y el Arx y que servía además de escenografía arquitectónica de fondo al valle del Foro republicano. Esta es la zona mejor conservada hoy en día y desde la que se observa una de las mejores perspectivas del foro. Internamente estaba compartimentada en ambientes cuadrados cubiertos con bóvedas de cañón y divididos por arcos de medio punto. Algunos se continuaban con habitaciones que pudieron servir de tiendas. Hacia el exterior de este pasaje cubierto se abría hacia el foro una decoración arquitectónica que tuvo mucho éxito a partir de entonces Roma. Me refiero al arco sostenido por pilares y enmarcado por columnas adosadas y frisos, solución que luego se utilizó en el teatro Marcelo o en el Coliseo. Se conservan abiertos hoy sólo tres arcos con columnas dóricas y friso de triglifos y metopas, y otros tantos están cegados en la Edad Media, cuando el edificio sirvió de fortaleza. Con toda seguridad hubo otra segunda galería sobre la anterior, aunque su reconstrucción resulta más polémica puesto que sólo quedan restos arqueológicos dispersos. La decoración de este segundo pasillo estaría construida con elementos del orden jónico, con lo que por primera vez podríamos ver otro de los elementos que caracterizó al arte romano: la utilización superpuesta de órdenes en el mismo edificio.
Tabularium. Restos actuales desde el foro e interior de las salas porticadas.

- El edificio de archivo público propiamente dicho seguramente se levantaba tras esta fachada y tenía entrada monumental por la actual plaza del Campidoglio. Nos queda sólo los cimientos destinados a sostener una o dos plantas sobre ellos. En la excavación de esta zona  nos han aparecido los restos de edificios demolidos ex profeso para hacer lugar al Tabularium que datan de finales del siglo II a. C. Son suelos de viviendas con mosaicos y alguna cisterna, lo que nos demuestra que previamente la zona tuvo una función residencial.

Tabularium. Tercera versión. Se puede apreciar en esta imagen la rampa de acceso que uniría el foro con el edificio y la esquina donde se encontraba el templo de Veiove. La estructura en forma de L tras los pórticos era el verdadero archivo estatal.

En el ángulo suroccidental del Tabularium se dibujó un entrante para respetar un edificio anterior, posiblemente por razones religiosas. Fue descubierto en las excavaciones de 1939 cuando se realizaba la galería subterránea que unió los edificios de la plaza del Campidoglio. Se trata del templo de Veiove o Veovis, divinidad juvenil e infernal, que en su origen pertenecía al panteón etrusco y que también estaba relacionada con Júpiter. Sabemos por fuentes literarias que el edificio ya existía en el 192 a. C., pero el que nos ha llegado pertenece, según la arqueología, a una fase coetánea al Tabularium, y que además fue restaurado posteriormente en época de Domiciano.

Templo de Veiove. s. II a. C. En el Asylum del Capitolio.

Una característica de este templo, que se da en otros del foro romano como el templo de la Concordia, es que poseía una celda de planta alargada transversalmente, cuya anchura medía casi el doble que la profundidad (15 x 8,90 m). El podio se construyó con un esqueleto de hormigón cubierto exteriormente por travertino. La fachada se alineaba con la calle que ascendía o bien por la rampa desde el foro a través del basamento del Tabularium o bien con el Clivo Capitolino. Presentaba una pronaos con cuatro columnas en la parte central, precedida por una escalinata. La estatua marmórea de culto se encontró enterrada en la misma área de la celda, aunque desprovista de la cabeza y de las manos con sus atributos.

Restos de ínsulas junto a la iglesia del Aracoeli.

Bajo la actual plaza del Campidoglio subía una calle desde el Campo Marcio del que se han encontrado restos de edificios de dos plantas hechos en toba y ladrillo. Cerca de la escalinata del Aracoeli se conserva los arranques de una insula del siglo II d.C. que adaptándose escalonadamente a la pendiente podía llegar a tener cinco plantas.

El Capitolio visto desde el foro. A la derecha destaca el majestuoso templo de la Triada capitolina, en el centro la horizontalidad del pasillo porticado del Tabularium y a la derecha la altura del templo de Juno Moneta.

El Arx

El Arx era la segunda cima del monte Capitolio. Su forma de acceso más conocida era a través de la Scalae Geminae y su prolongación los Gradus Monetae, la escalinata que ascendía desde el foro entre el Templo de la Concrodia y la Cárcel. En esta escalera se arrojaban los cuerpos de los ajusticiados en la prisión.

La iglesia de Santa María Coeli ocupa la mayor parte de la superficie de la zona por lo que no ha sido posible una excavación a conciencia. Aún así en el Jardín de la iglesia se pueden ver estructuras de diversas épocas.

El Arx y el Asylum. Un caos de edificios públicos y privados.

- La más importante es un muro que parece pertenecer a un podium hecho en opus quadratum de toba y hormigón, que se ha identificado con el templo de Juno Moneta (Juno, “aquella que avisa”). Este templo debió ser el construido por el hijo de Camilo, L. Fuirus Camillus durante la guerra contra los auruncos en el 343 a. C., sustituyendo a uno anterior de época etrusca (siglo VI a. C.). La devoción que se tenía a esta diosa como protectora de Roma era muy grande porque según la tradición, cuando los galos ocuparon la ciudad de Roma el año 390 a. C., los ocas sagradas de la diosa advirtieron del inminente asalto a la ciudadela del Capitolio, salvando a este reducto de independencia romana de ser conquistado como el resto de la ciudad. Pese a esa importancia pocos detalles arqueológicos o literarios nos han llegado de su aspecto externo, por lo que las reconstrucciones existentes son pura conjetura.

Basamento de hormigón del templo de Juno Moneta. Jardín del Aracoeli.

- Del apelativo Moneta (avisadora), la virtud atribuida a la diosa, derivó el nombre del taller de acuñamiento de dinero o ceca y el término moneta o moneda. En el periodo republicano dicho taller se hallaba junto al templo de Juno y bajo su protección.

- Un resto de pared de toba en un jardincillo que está sobre el Museo del Risorgimiento, pertenece quizá laAuguraculum. Desde este espacio ritualmente trazado en dirección al foro, los augures observaban el vuelo de los pájaros para interpretar la voluntad de los dioses.

- También se sabe que en esta zona estuvieron desde etapa tardorrepublicana los templos de cultos orientales como el de Caelistis, Mitra o Isis. El Iseo del Capitolio era importante y antiguo, puesto que tenemos noticia de su existencia ya en el 58 a. C., pues en ese año el Senado mandó derruirlo. El santuario se reconstruyó, porque sabemos que en él se refugió Domiciano mientras el Capitolio estuvo bajo el asedio de los vitelianos en las jornadas de guerra civil que llevaron a Vespasiano al poder.

- Quedan restos de la antigua muralla que rodeaba la colina, tanto de la serviana del siglo VI a. C, como de la construida con toba de Grotta Oscura del siglo IV a. C.

- El Arx estaba rodeado por numerosos edificios de vivienda, sobre todo en las laderas, como ya hemos explicado al hablar del Asylum.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada