domingo, 15 de noviembre de 2015

ATENEA PARTENOS, LA DIOSA DONCELLA Y GUERRERA. LA ESTATUA CRISELEFANTINA DE FIDIAS.

El Partenón, el magnífico templo construido entre 447 y 432 a. C. durante la Edad Dorada de Pericles, es hoy en día la obra más alabada de la Acrópolis de Atenas. Sin embargo, el edificio era sólo era el "estuche" para albergar la estatua de culto de la diosa Atenea Partenos ("doncella" o "virgen") realizada por el maestro Fidias en oro y marfil. Una obra que proclamaría al mundo el éxito de Atenas como líder de la coalición de fuerzas griegas en las Guerras Médicas. El templo llegó en un magnífico estado hasta el siglo XVII y pudo ser admirado durante mucho tiempo y aún hoy podría ser reconstruido con gran precisión. Desgraciadamente, la estatua, que fue símbolo de la polis durante mil años, desapareció de los registros históricos en la Antigüedad tardía (siglo V d. C.), posiblemente llevada a Constantinopla y allí destruida. Es sobre esta estatua y su influencia en la historia del arte sobre lo que vamos a tratar en este artículo.

Atenea Partenos, réplica moderna, obra de Alan LeQuire, erigida en el interior de la reproducción del Partenón de Nashville, Tennessee. Su trabajo fue realizado sobre las descripciones y copias existentes de la original. Esta versión moderna tardó ocho años en realizarse, hasta 1990, siendo pintada y decorada con más de 4 kilos de pan de oro en 2002. La estatua añade una dimensión adicional de realismo a la réplica al reconstruir también la naos del Partenón, dando la impresión a los visitantes de que están dentro del antiguo lugar de culto ateniense.



La apariencia física de la estatua de Atenea Partenos es controvertida ya que se ha reconstruido a partir de descripciones literarias, de PlinioPlutarco y Pausanias, y de pequeñas representaciones de la misma en copias no muy afortunadas, como la Atenea Varvakeion, y monedas. La calidad artística, que mereció tantos elogios a Fidias, es irrecuperable.

Escultura votiva hallada cerca de la escuela Varvakeion, refleja el tipo de la restaurada Atenea Partenos: periodo romano, siglo II. Museo Arqueológico Nacional de Atenas. Se considera una de las reproducciones más fieles del original, aunque sólo mide 1,05 metros de altura.


Dracmas atenienses. La imagen de arriba representa el busto de la diosa con un casco con Pegasos, parecido al que podría llevar la Atenea Partenos. La de debajo representa a Atenea de pie con escudo, casco, lanza y la victoria en una mano tal cual el modelo de Atenea Partenos. Circa 264-267 a. C. 



Aunque el templo del Partenón estaba ricamente decorado en el exterior con magníficos relieves, la escultura más importante fue siempre  la gigantesca estatua criselefantina (oro y marfil) de Atenea de su interior. De hecho, hay pruebas de que las inusitadas dimensiones de la estatua condicionaron la estructura y forma de la cella del templo. Fidias ya era famoso por su colosal estatua de bronce de Atenea Promachos que se erigía en la explanada de la Acrópolis y que según se decía era visible desde Cabo Sunion, por lo que Pericles no tenía ninguna duda sobre a quién encargarle la deidad de la patrona de la ciudad que se albergaría en el templo. A Fidias, el único capaz de retratar a los dioses.

Detalle de una representación idealizada de la Acrópolis de Atenas, en la que se aprecia la enorme estatua de 15 metros de altura de Atena Promachos y a la derecha el Partenón, donde se encontraría la otra estatua de Fidias. Pintura realizada en 1846 por Leo von Klenze (Neue Pinakothek, Múnich).




Dimensiones y materiales.

A pesar de su gran fama, Atenea Partenos dejó sorprendentemente pocas descripciones y ninguna muy detalladas. Según Plinio el Viejo, la altura de la estatua de la Atenea Partenos fue de cerca de 11,5 metros de altura (26 codos), incluyendo el pedestal de 1,5 metros. La carne (brazos, pies y cara) estaba hecha de marfil, tallada a piezas, y el resto de la figura (vestido y panoplia) estaba recubierto con placas de pan de oro removibles (1140 kilos o 44 talentos). Una estructura o esqueleto de madera y bronce soportaría el peso de los materiales preciosos. Se estima que la estatua le costó a la ciudad alrededor de 5.000 talentos, una fortuna, mucho más que el dinero empleado en la construcción del propio Partenón.

Frente a la estatua había un estanque de poca profundidad de agua, que tenía una doble función: reflejar la luz en la cámara y mantener un ambiente húmedo para preservar mejor el marfil.

El Partenón reconstruido y dejando ver su interior a través del techo. Debajo el interior con el estanque. Ilustración de Stephen Biesty, 2007.



La calidad artística.

La alta estima en que fue tenida la Atenea Partenos por los contemporáneos no se debe solo a la colosalidad y a los materiales utilizados, sino también a la calidad artística que, a su vez, obedece a un sentido nuevo, más evolucionado y sorprendente en la forma de representación. La estatua estaba concebida como una figura proporcionada y de expresión serena como correspondía a una imagen de culto. Además no debía ser estática y sí crear sensación de movimiento contenido al doblar la rodilla izquierda. su pose no podía ser más digna de veneración. Una obra digna de ser paradigma del clasicismo más puro.

Reconstrucción de la Atenea Partenos para una maqueta del Partenón realizada por Adolfe Jolly Charles Chipiez y Georges Perrot, 1889 en París. Los autores tomaron como referencia la Atenea Lemnia y la reconstrucción  de Atenea Partenos hecha por el escultor neoclásico Pierre-Charles Simart entre 1843-55. 



La imagen como símbolo.

Según Pausanias, la diosa aparecía de pie sosteniendo en una mano la imagen de Niké alada, la Diosa de la Victoria. Esta mano pudo haber sido apoyado por una columna u otro elemento semejante, pero las fuentes literarias son contradictorios e incluso la iconografía, que varía, apareciendo con y sin apoyo. En la otra mano sostenía una lanza y un escudo de 5 metros apoyado en la tierra, del que salía una serpiente, Erictonio o Erecteo, su hijo adoptivo y el primer rey mítico de Atenas. El escudo tenía escenas de la Gigantomaquia (en el interior) y de la Amazonomaquia (en el exterior).

Reconstrucción de la escena del interior del escudo de Atenea Partenos según Alan LeQuire. Representa la lucha de los dioses con los Gigantes.



Fragmento de la parte externa del escudo de una copia romana en mármol de la Atenea Partenos en el Partenón, alrededor del año 200 a 300. Dimensiones: 43,18 x 45,72 centímetros. Escudo Strangford del Museo Británico de Londres. La estatua no ha sobrevivido. La escena narra la guerra entre los griegos y las amazonas. Según una antigua tradición, Fidias se las ingenió para colocar un retrato de sí mismo en el conjunto y de Pericles en el escudo. Se ha sugerido que son los dos hombres que están debajo de la máscara central de la gorgona. Fidias sería la figura del hombre desnudo y calvo de la izquierda que está con los brazos en alto a punto de descargar un mandoble. Y Pericles sería el hombre situado a la derecha, que pisa a una amazona caída, y cuyos brazo levantado ocultaría su rostro.



Sobre su cabeza, tenía un casco ricamente decorado, coronado por una esfinge flanqueado grifos en relieve y dos Pegasos alados. Su peplo llegaba hasta los pies y en el pecho poseía su egida, una piel de cabra con la que Atenea cubría sus hombros y a la que incorporó la cabeza de Medusa en marfil.

Atenea del tipo Partenos del Museo Louvre. Copia de Fidias.  Mármol de Paros (cuerpo) y mármol del Pentélico (cabeza), copia romana del siglo  I o II  después de Cristo.
Dimensiones:  2,4 m de alto. Destaca la cabeza de la gorgona, conocido como el Gorgoneion, que se convirtió en un atributo de Atenea en el arte griego, y que también  más tarde portaron los gobernantes mortales, entre ellos Alejandro Magno y el emperador romano Adriano, usado como símbolo temible en las corazas y escudos.


En el pedestal, un relieve narra la historia del nacimiento de Pandora, rodeado de diosas. También se dice que podía ser la hija de Erecteo, que junto a sus hermanas, se sacrificó en la colina Hiacinto para librar a Atenas de los ataques del ejército eleusino. Esta interpretación encaja más con la iconografía del conjunto, planteada como una exaltación a las victorias de Atenas y la protección de la diosa a dicha ciudad.

Detalle de la Atenea Partenos Varvakeion, siglo II. Museo Arqueológico Nacional de Atenas. Sobre el casco ático se aprecia una esfinge central y un pegaso lateral


La Partenos lleva el peplo abierto por un costado con caída de pliegues en zigzag y ceñido por encima del apoptygma, como la Lemnia y como la Atenea de Mirón.

Atenea Partenos de Lenormant, conocida así por el arqueólogo francés Pierre Lenormant, réplica en miniatura de la estatua de Fidias. Mármol del Pentélico, segundo o tercer siglo d. C. Altura 42 cm. La estatuilla está sin terminar y detalles como el relieve en la parte frontal de la base se han trabajado toscamente. Fue encontrada en el oeste de la Pnyx, Atenas, en 1859. Museo Arqueológico Nacional de Atenas.


En la Atenea de la Biblioteca de Pérgamo que se encuentra en el Museo de Pérgamo de Berlín,  la diosa descansa su peso sobre la pierna derecha. Su torso se arquea hacia atrás y su rodilla izquierda se levanta, por lo que parece estar dando un paso. Su pose sugiere resolución y determinación.

Estatua de Atenea Partenos helenística, realizada entre el 200 y el 150 antes de Cristo en mármol Pentélico. Se encontró en 1880 entre los escombros de la Biblioteca de Pérgamo, en el recinto de Atenea Folias Nicéforo. La figura midió 3,10 m. de altura. Le faltan el lado izquierdo del cuello, los pies, así como los dos brazos. 


Otra Atenea clásica en este enlace: La Atenea pensativa




2 comentarios:

  1. Felicitaciones por el trabajo de investigación, redacción y narración. Muy completo. Incluso muy buenas imágenes. Te felicito!!!
    Blog: hilandorecuerdos.blogspot.com.ar

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    1. Gracias, Julio César. Tus palabras son muy amables y animan.
      Encantado de conocer tu blog.
      Saludos

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